Hoy 1 de marzo termina la exposición
Esplendor de los Han, desarrollo del Imperio Celeste que ha tenido lugar en el Museo Nacional de Artes Asiáticas-
Guimet. Por diversas circunstancias, no había tenido tiempo de escribir un artículo sobre ella pero creo que, ahora que han sido los festejos del Año Nuevo Chino, vale la pena recordar esta exposición sobre la
Dinastía Han que gobernó China desde el 206 a. C. hasta el 220 d. C.. En este período de la Historia de China, se adoptaron las enseñanzas de los
grandes filósofos de la antigüedad, Lao-Tse y Confucio, y se produjo una gran expansión territorial hasta
Vietnam, Asia central, Mongolia y Corea. Se propició gran
intercambio de mercancías por la Ruta de la Seda y se fomentó la educación y
la escritura en el recién inventado papel de arroz.. Además se vivió una larga etapa de prosperidad económica en el ámbito interno: la agricultura, la artesanía y el comercio aumentaron la producción y se mejoró las condiciones de vida de la gran mayoría de la población de modo que ésta aumentó hasta alcanzar los 50 millones.
En esta exposición se pudo ver toda clase de objetos dedicados a los vivos y también a los muertos. De hecho, la muestra se abre con varios objetos rescatados de tumbas de emperadores y príncipes de la época. En ellas, se podían encontrar figuras representativas de soldados, cortesanas, funcionarios, artistas y, hasta, animales. Según cuenta Gore Vidal en su novela
Creación, en torno al siglo V a.C., la costumbre era asesinar y enterrar a los miembros de la corte junto a los reyes y príncipes porque se pensaba que, en la otra vida, el muerto también necesitaría a todas estas personas a su servicio. Los ejecutores de las muertes acababan su misión aullando y emitiendo alaridos de manera que eran conocidos como los "hombres-lobo". Esta salvaje tradición fue dando paso a los enterramientos con ajuar funerario, incluidas pequeñas estatuillas que sustituían el acto del sacrificio humano. El nuevo hábito de enterrar a los reyes a príncipes rodeados de figuras se fue perfeccionando hasta llegar a la tumba de los soldados de terracota de Xi'an.
Pero no sólo de ajuar funerario se compone la exposición, también hemos visto prendas de vestir, armas, monedas, enseres de la vida cotidiana y documentos escritos en papel de arroz.
Esculturas funerarias
Traje funerario realizado con teselas de jade e hilo de oro
Jarrones de bronce
Tablillas de papel de arroz
Sapeques y sus moldes
Arco y flechas
Vestido de seda
Bandeja de madera lacada