jueves, 27 de septiembre de 2018

Neandertal: nuestros primos reivindicados

No podía ser más oportuna la exposición del Musée de l'Homme sobre los neandertales que está siendo todo un éxito. Al tratarse de un museo que depende del Ministerio de Enseñanza Superior y no del de Cultura, da mucha importancia en sus exposiciones temporales como en la colección permanente a las actividades de aprendizaje, en especial, de los niños. El elemento pedagógico es primordial y hace que la exposición sea muy popular entre las familias.

Reproducción de los animales que el neandertal cazaba

El momento elegido para presentar esta muestra ha sido el mejor posible ya que está saliendo mucha información sobre estos humanos tan cercanos a nosotros pero diferentes. Aunque en el pensamiento popular se les considere como una especie inferior al Homo Sapiens y el término neandertal se utilice como insulto, esta muestra pone de relieve que eran individuos con pensamiento abstracto, manifestaciones artísticas y capacidad de hablar. Así vemos aquí, el uso de huesos, uñas de rapaces y plumas para decorarse como collares, penachos y brazaletes. También se han encontrado pruebas del uso de cosméticos como pintura corporal y de dibujos en las cuevas donde se refugiaban. A nivel estético, destaca la simetría en los objetos que no responde a ninguna exigencia práctica sino a una cuestión de embellecimiento. Muchos de los objetos son de marfil, sílex, cuarzo, jaspe o cristal de roca y algunos están delicadamente tallados.

Piedras y marfil tallados
Punta de lanza de ónix

Todavía se puede ir más allá ya que se tiene constancia de que los neandertales transformaban su comida, es decir, cocinaban. Esto supone una creación artificial y elaborada de algo tan primario y vital como el hecho de comer lo que significa una cierta planificación en la caza y recolección de alimentos previa a su preparación. Dicha organización no atañe solamente a conseguir y preparar lo que se va a comer sino que forma parte de una estructura social. Y así era porque ahora sabemos que vivían en tribus y que tenían sus ritos y creencias.

Cráneo neandertal. Se trata del primer resto encontrado en 1856 en el Valle de Neander (Alemania).

También resulta muy interesante la descripción física que se hace de ellos, muy alejada del aspecto simiesco con el que se les veía hace unas décadas. La mayoría eran rubios o pelirrojos, poco peludos, no muy altos pero con los pies y manos muy grandes en comparación a los del hombre actual. Lo más diferente al sapiens es la cabeza: cráneo, mandíbula e, incluso, el cuello eran más grandes y de forma distinta. Aunque la lejanía con nosotros no es tanta. La idea de que el Homo Sapiens y el Neandertal nunca se mezclaron es falsa ya que, gracias a los estudios de ADN, hoy sabemos que la mayor parte de los humanos, sobre todo los de origen europeo, tenemos ascendencia neandertal.

Reproducción de un esqueleto de un individuo

No menos interesante es una de las secciones finales en las que se habla del empleo de plantas y restos animales en lo que sería un uso farmacológico rudimentario y de los ritos que practicaban, muchos vinculados a la muerte. No sólo el Sapiens tiene sentimiento de trascendencia y pensamiento escatológico. Y respecto a la muerte se abren un montón de enigmas sobre las posibles creencias de estos parientes lejanos nuestros. Se ha demostrado que enterraban a los muertos y que celebraban ritos fúnebres pero ¿qué ocurre con el canibalismo, práctica que también realizaban? No se puede saber si se trataba de un hecho vinculado a la supervivencia en épocas de escasez o tenía algún sentido ritual. Tampoco se conoce el motivo ni con qué cadáveres se practicaba, tal vez, con los seres cercanos para imbuirse de su posible esencia o con los enemigos, como un acto de dominación absoluta. Todo son preguntas pero aún queda un largo camino por recorrer para conocer y reivindicar a estos "primos" ni tan brutos, ni tan primarios, ni tan feos como nos los imaginábamos. 

Maniquí que reproduce a tamaño natural una mujer neandertal pero vestida con ropa actual

martes, 25 de septiembre de 2018

Los Impresionistas en Londres

Ya era hora de que hablase de esta exposición que visité el día de su inauguración, que coincidió con el Día de la Música, y todavía no había publicado la reseña. Aproveché para darme otra vuelta por la expo cuando visité la de Jakuchu. Al igual que ésta úlima, la exposición de los artistas franceses en el exilio londinense termina el 14 de octubre.

¿Exilio? Sí, habéis leído bien. La guerra franco-prusiana supuso la caída estrepitosa del Segundo Imperio francés y el nacimiento de la breve Comuna. Entre la guerra y la convulsa postguerra, muchos artistas decidieron buscar refugio más allá del Canal de La Mancha, ése que se va a colapsar en cuanto el Reino Unido salga de Europa.

El Picnic de Tissot. Claramente inspirado en Le Déjeuner sur l'Herbe de Manet, muestra una merienda en su jardín.
Estas divertidas cabinas nos explican varios aspectos de la vida londinense
Recreación de un taller de pintura

Mientras Francia languidecía, el Imperio Británico estaba en lo más alto de su potencial económico de manera que, para los artistas, Londres no sólo suponía un lugar seguro y tranquilo donde vivir sino también un mercado del Arte en expansión. Los beneficios del comercio internacional y de la explotación de las colonias convirtió Gran Bretaña en un país con una burguesía rica y poderosa que deseaba modernizar sus colecciones de pintura. Al mismo tiempo, la pujante vitalidad de la ciudad del Támesis, que empezaba a convertirse en la gran ciudad que es hoy, sirvió de renovada inspiración a artistas ya consagrados (Carpeaux, Tissot, Daubigny...) y otros que empezaban a darse a conocer (Legros, Dalou...). También los impresionistas (Pissarro, Monet, Sisley...) se instalan en Londres con la intención de dar a conocer su estilo que evoluciona gracias a la especial luz gris y brumosa de la capital británica. 

Jardín de Kew, Paseo de los Rododendros de Camille Pissarro
Nocturno en azul y plata de James Whistler. El pintor americano estudió en París y se traslado a Londres donde tuvo en el Támesis una gran fuente de inspiración.  
El Parlamento de Londres, efecto del Sol entre la niebla de Claude Monet

Si la naturaleza y los paisajes vegetales son importantes para estos artistas, no menos lo son las vistas de la ciudad, los centros industriales y los puertos llenos de actividad. Otra perspectiva nueva que enriqueció la pintura de estos artistas. La exposición nos muestra una importante selección de obras de artistas franceses o residentes en Francia que vivieron durante un tiempo en Londres y se extiende hasta más allá de la postguerra, en concreto, hasta 1904 con la etapa fauve de Derain. 

Big Ben de André Derain: el arte evoluciona pero la inspiración permanece

domingo, 23 de septiembre de 2018

Arte urbano en La Défense

Esta semana y aprovechando el final del verano, se han celebrado en la Défense varias actividades de arte urbano. En primer lugar se han expuesto varios grafitti de diferentes artistas, todas ellas mujeres: verlas trabajar era un lujazo. También ha habido actuaciones en vivo de música y danza, food-trucks y varias instalaciones artísticas. Lástima que el sábado lloviera y desluciera un poco la fiesta.

Personalmente, me ha encantado el campo de girasoles y el transistor gigante, muy de finales de los 80 y primeros 90. En España se llamaban loros porque la gente los llevaba al hombro. Aquí las imágenes.














sábado, 22 de septiembre de 2018

Jakuchu

Esta temporada que acaba de comenzar está dedicada a Japón. A lo largo de los próximo meses, tanto exposiciones como otras actividades tendrán como centro de atención el país del Sol naciente. 

Por el momento, uno de los eventos que ha causado más expectación es la exposición que el Petit Palais dedicada a Ito Jakuchu, importante pintor de la época Edo. La exposición fue inaugurada hace una semana por Su Alteza Imperial el príncipe Naruhito.

Dada la delicadeza de las piezas, una treintena de rollos de seda pintados, está prohibido hacer fotos. Pero os puedo asegurar que las obras son impresionantes: expuestas por primera vez en Europa y recientemente restauradas, la mayoría pertenecen a la colección de la Casa Imperial de Japón y han sido generosamente cedidas para esta muestra. 

El folleto

Las obras que aquí podemos ver pertenecen al ciclo Reino coleado de los seres vivos y fue un regalo del artista al monasterio Shokoku-ji de Kyoto en el que todavía se encuentran y la Tríada de Sakyamuni, conservada también en el mismo templo y que ofrece tres imágenes del Buda Sakyamuni, el último de los Budas para los seguidores de esta religión. Esto significa que las obras están expuestas tal y como se ven en el monasterio, un privilegio que yo he tenido la suerte de disfrutar.

Los magníficos rollos que componen la colección son un gran ejemplo de la técnica llamada urazaishiki que consiste en colorear el reverso de la tela para obtener más o menos intensidad en el color. El dominio de la misma junto con la originalidad de las formas y el agudo sentido de la observación son las características más importantes de su arte. La temática es la naturaleza en todas sus formas: animales acuáticos, pájaros, mariposas, árboles, flores, piedras, ríos, lagos... algo que me llamó especialmente la atención es que hay notas de colores vivos que destacan sobre los diferentes elementos en tonos neutros. Sin duda, Jakuchu tenía una gran capacidad para la retención de imágenes como demuestran las pinturas de animales en movimiento. Por desgracia, su taller se quemó cuando él tenía 40 años así que no sabemos exactamente cómo preparaba sus obras, quizá con bocetos, pero la maestría al representar objetos muy pequeños como los pétalos de las flores o las motas de las alas de mariposa. 

El artista

Sin duda, una oportunidad única para ver unas obras que ni los propios japoneses tienen oportunidad de ver. Sólo hasta el 14 de octubre.

martes, 11 de septiembre de 2018

La alianza del Taco

El pasado jueves asistí como invitada a la presentación de la Alliance Taco Identité Mexicaine, una asociación creada por varias de las mejores taquerías de París para poner en valor la herencia cultural y gastronómica del taco mexicano. Ahora que en París están apareciendo restaurantes remotamente inspirados en la cocina mexicana y que el taco lleva camino de convertirse en la nueva malbouffe, los maestros taqueros se han organizado para defender el verdadero taco de calidad, con ingredientes frescos y tradicionales. Aunque sólo son siete miembros, están abiertos a incluir otros restaurantes siempre y cuando compartan sus mismos valores y el respeto por estas costumbres ancestrales.

Los promotores de la Alianza

Desde que El Nopal abriera la primera taquería en París, otros han seguido el camino con taquerías tradicionales, de fusión o en organización de banquetes como Mercedes Ahumada quien además también se dedica a la divulgación de la comida mexicana. La riqueza étnica y culinaria de México es tan importante que la cocina tradicional mexicana fue el primer bien inmaterial declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Estos tacos son un buen ejemplo: un plato rico, nutritivo, asequible pero con un gran bagaje cultural de más de 5.000 años detrás. 

Las taquerías

Para un evento tan importante, no hay mejor lugar que La Mezcalería situada en el 1K Hotel, recién abierto y precioso. 

Imágenes del hotel

Y para terminar la presentación qué mejor que degustar los tacos recién preparados con música en directo de unos mariachis y un DJ. El taco es tan sencillo como una tortilla de maíz con un relleno y una salsa. Se prepara y se come con las manos de ahí su tamaño no muy grande. Aunque hay algunas especialidades clásicas como las carnitas, la tinga y la cochinita, el intercambio con otros pueblos hace que la creatividad se dispare y se creen nuevas recetas. Todos los tacos que yo probé estaban deliciosos, tiernos, sabrosos, bien preparados... se me hace la boca agua de recordarlo.

 Taco de carnitas y cochinita
 Tacos de longaniza y pastor
Tacos de res barbacoa y de tinga de pollo

Una de las dificultades de la comida mexicana auténtica es encontrar los ingredientes. Las especias y otros preparados se pueden traer de México pero los productos frescos no se pueden enviar desde tan lejos. Por ejemplo, es fácil encontrar cilantro de calidad o limón verde pero el tomate verde se compra en España y los maestros taqueros lo preparan en conserva para tenerlo disponible durante meses. El saber hacer de estos cocineros les permite buscar soluciones para continuar preparando sus platos típicos.

En plena preparación de los tacos
Harina de maíz, agua y la experiencia de Mercedes

La Alianza es una excelente iniciativa y les deseo toda la suerte del mundo para reivindicar y promocionar el verdadero taco mexicano y que éste no se convierta en sinónimo de junk food. Que no nos la den con ketchup.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Mayo del 68 francés IV: el silencio forzado de las mujeres

Uno de los motivos por los que me interesé por el tema del mayo del 68 es porque no entendía nada y, para mi sorpresa, los franceses tampoco. No sabía lo que era el fenómeno en sí ni sus causas ni las consecuencias del mismo. Pero cuando preguntaba a franceses, aún sabían menos que yo.

Como la Historia es la memoria que los pueblos guardan de su pasado, lo importante no es lo que ha ocurrido sino lo que la gente cree que ha ocurrido. Y en el caso concreto del mayo francés, el 79% de los jóvenes actuales piensan que es una herencia positiva ya que las manifestaciones permitieron progresos para la sociedad. Uno de los más destacados, según ellos, es la liberación de la mujer, la relajación de las costumbres y la revolución sexual. Que dos hechos ocurran a la vez, no significa que uno sea consecuencia del otro, ni siquiera que estén relacionados entre sí. Parece como si se confundieran un montón de situaciones en una especie de nube de la memoria. Toda esta evolución social referida a las costumbres sociales está ligada a la evolución moral de la sociedad y la aparición y popularización de los métodos anticonceptivos, sobre todo, la píldora. La ley Neuwirth de legalización de la anticoncepción es de 1967 y la evolución de la situación jurídica de la mujer se fue produciendo poco a poco, por ejemplo, la posibilidad de abrir cuenta bancaria por una mujer sin necesitar el permiso de su marido data de 1965.

Engañoso cartel de la exposición del Ayuntamiento de París sobre el mayo del 68

Desde la conservadora España, la situación de las mujeres extranjeras parecía muy avanzada pero, ahora que han pasado varias décadas, vemos que no lo era tanto: la emancipación de la mujer (el reconocimiento de su capacidad jurídica plena) llegó a Francia en los primeros 80, es decir, más tarde que en España. Por no hablar de la mentalidad machista de los franceses y, peor, de las francesas. Ya llevo cuatro años viviendo aquí y puedo asegurar que los franceses son muchísimo más machistas que los españoles y, encima, tienen la poca decencia de culpar a los demás: cuando saco el tema siempre me responden que si los musulmanes, que si los extranjeros... los franceses de souche siempre encuentran una excusa con tal de no reconocer lo atrasado que está su país en tema de derechos de la mujer y la mentalidad tan retrógrada que tienen en este sentido.

Una mujer gritando en una manifestación

A nivel político es parecido. Ningún partido se ha declarado nunca abiertamente feminista, ni siquiera los de izquierdas: hasta hace 10 años, sólo un 20% de los diputados eran mujeres. En otros aspectos de la vida el resultado es similar: apenas hay profesoras universitarias de más de 50 años, ni en puestos directivos en las empresas y, en el ámbito laboral, son legión las mujeres que tienen jornada reducida, lo que lastra sus aspiraciones profesionales.

El mayo del 68 no fue una excepción: mujeres que estuvieron implicadas en las protestas contaban que los obreros estaban en el techo de la fábrica y ellas fuera intentando entrar y que la propia CGT se lo impedía con golpes y empujones. El movimiento estudiantil tampoco escapaba a esta discriminación: hablaban los hombres y no las mujeres y en los iconos del movimiento lo único que se ve de las mujeres son aquellas que aparecen con el torso desnudo. Pero no hay mal que por bien no venga: todas estas reivindicaciones dieron fuerza al incipiente movimiento feminista francés que empezó a organizarse al modo de las asambleas revolucionarias.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Mayo del 68 francés III: la esclerosis política

Si en mayo del 68 el descontento cundía entre los estudiantes y los trabajadores, también la política estaba en el punto de mira de los ciudadanos. El deterioro vital y político de de Gaulle coincidía con el de la Francia institucional. Años atrás, de Gaulle consiguió instalarse sine die en el poder gracias a los poderes plenipotenciarios que la Asamblea Nacional le otorgó para redactar una nueva Constitución y, por tanto, establecer un nuevo sistema político a su medida, la Vª República.

Estatua del antiguo jefe de Estado vestido con su ropa favorita: el uniforme de general de brigada, el cargo que nunca ejerció

Todas estas circunstancias, calificadas años más tarde como golpe de Estado por François Mitterrand, acabaron con el sistema parlamentario existente, el tradicional en Europa, y crearon un marco legal más parecido al de una dictadura que al de una democracia. El Presidente tiene absoluto control sobre el Parlamento, tanto en la convocatoria de elecciones como en la disolución del mismo, y sobre el Gobierno, al que nombra y destituye a su antojo. Además, el Presidente tiene verdadero poder de decisión en las relaciones diplomáticas, en defensa y seguridad y en todo aquello que se proponga dado que el Parlamento no fiscaliza su gestión sino la del Gobierno. También se definía al Presidente como no responsable de los actos de su labor presidencial, como un presidente de una república parlamentaria o un monarca acartonado, cuando sí tiene capacidad de decisión y muy amplia. Por si no fuera suficiente, el mandato presidencial duraba siete años con un límite de dos elecciones y no se establecía ningún sistema de revocación o destitución del Pesidente, salvo por alta traición o pérdida de las facultades mentales. El primer defecto fue subsanado en la época de Chirac en un ley impulsada por su archienemigo Giscard d'Estaign. La segunda, más recientemente, en la época de Hollande. Con razón decía José Luis de Vilallonga que los franceses elegían un monarca absoluto cada siete años. De hecho, los presidentes son como los emperadores de Japón: las etapas de la Historia reciente de Francia se conocen por sus nombres.

Pero volvamos al 68, la desastrosa política económica de sus gobiernos, sobre todo la decisión de convertir las reservas francesas de dólares en oro, que provocó un crisis financiera mundial, unido al incremento del desempleo y una importante devaluación salarial causaron un gran descontento social. Como vimos en el anterior articulo, las movilizaciones y huelgas paralizaron aún más la economía y produjeron un caos nunca visto en un período de paz. El suministro de bienes de primera necesidad se realizaba controlado por los sindicatos en una especie de administración comunitaria paralela: Mitterrand decía que el Estado había desaparecido y así era. Paradójicamente, el autoritario general hizo una completa dejación de sus funciones al no garantizar a los ciudadanos el acceso a bienes y servicios de primera necesidad.

El discurso por radio desde Londres: junto con el de Juan Carlos I el 23-F, el discurso que más réditos políticos ha otorgado a su emisor

Mientras su primer ministro Georges Pompidou negociaba con los sindicatos que lograron, con los Acuerdos de Grenelle, significativos avances para los obreros, de Gaulle no cede nada del lado político. Y aquí se produjo su gran error, como decíamos al principio, muestra de su propio declive personal: un anciano presidente que se encontró con una situación que no supo gestionar. El decimonónico Charles de Gaulle no hizo absolutamente nada en los primeros estadios de la crisis, lo fue dejando y la situación fue degenerando y, cuando por fin reaccionó, se enrocó en una posición autoritaria e inmovilista. El Jefe de Estado, en su conservadurismo extremo, no estaba dispuesto a hacer ni una sola concesión. Fuera por falta de reflejos, por su carácter marcial o por simple dejadez, no es que la situación le pillara en fuera de juego, es que no sabía ni que se estaba jugando un partido. No se puede dirigir un país como si fuera un cuartel y, cuando hay un problema se pueden plantear soluciones de izquierdas, de derechas, de centro, híbridas... pero no se puede dejar pasar las cosas y actuar como en la Edad Media; que le pregunten a Luis XVI o a Mariano Rajoy.

Reconozco a pecho descubierto, que mi opinión sobre de Gaulle no puede ser más negativa. Aunque hay gente que lo adora y muchos derechistas franceses lo consideran su personaje de referencia, su cambiante actuación durante la Segunda Guerra Mundial, su oportunismo en la Liberación de París, sus intrigas en la postguerra y su golpe de Estado al sistema democrático para crearse uno a su medida, me provocan un rechazo absoluto. De Gaulle supone la instalación de un poder personalista, paternalista y marcial que no existía en Francia antes de él. En el 68 y después de toda una vida en el poder y en sus aledaños, ya se ha convertido en una figura autoritaria y obsoleta para la mayor parte de la población que pensaba que con 10 años de gobierno ya bastaba. Y encima ante una crisis grave, no fue capaz de reaccionar.

Las famosas declaraciones de de Gaulle tras la liberación de París: durante años ocultó que los primeros en entrar fueron los republicanos españoles. Fuera por estrategia patriótica o por su admiración por Franco, se encargó personalmente de tapar la realidad.

Por supuesto, no todo eran detractores: sus fieles organizaron una manifestación de apoyo el 30 de mayo de 1968 en la que participaron sus ministros y muchos alcaldes, siendo la primera manifestación de derechas en Francia desde 1934. "No me retiraré. Tengo un mandato del pueblo y cumpliré con ello", declaró solemne. En efecto, había ganado las elecciones generales por sufragio universal tres años antes pero después de haber pasado seis años como Jefe de Estado elegido por un colegio electoral de 80.000 cargos públicos. Frente a la presión social y política, de Gaulle disolvió la Asamblea Nacional y convocó para finales de junio una elecciones legislativas que ganó su partido. Muchos franceses estaban ya hartos del desorden en el país y el propio de Gaulle dijo que había ganado el partido de los temerosos. Se puede entender de esta manera pero también hay que tener en cuenta que la izquierda en ese momento, y casi siempre en Francia, estaba muy dividida. Aquella apuesta le salió bien pero, unos meses más tarde, se pasó de listo convocando un referéndum para ampliar las competencias de las regiones pero lo perdió. Tras este fracaso, dimitió y abandonó la política. En noviembre de 1970 falleció en su residencia familiar. 

domingo, 26 de agosto de 2018

Unión de los Artistas Modernos: lo práctico hecho arte

Como buen centro multidisciplinar del arte moderno, el Pompidou ha dedicado una interesante exposición a la Unión de Artistas Modernos, un grupo de creadores del siglo XX de todas las disciplinas y sectores de actividad, que proponían una forma práctica de entender el Arte y una forma estética de entender la vida cotidiana. El importante desarrollo de la tecnología, el diseño industrial y las artes aplicadas se debió en gran medida a algunos de los nombres que aparecen en la muestra: Le Corbusier, Eileen Gray, René Herbst, Pierre Chareau y muchos otros más nos hicieron ver que la producción industrial no está reñida con la belleza ni ésta con la utilidad. Más de 50 años de arte transversal, ingeniería artística y diseño práctico que se pueden resumir en una frase de André Hermant: "son útiles y bellas las formas que manifiestan el acuerdo entre las exigencias de la materia y las aspiraciones del espíritu". Esta exposición termina mañana.

El paso a nivel de Fernand Léger
Coche de carreras Rolland-Pilain, ganador del Gran Premio de España
Retrato de Mme. Heim de Robert Delaunay
Encuadernaciones de Rose Adler
Cerámicas de diferentes artistas
Proyecto de construcción para la empresa Saint Gobain

viernes, 24 de agosto de 2018

La noche de San Bartolomé

"El ejemplo más horrible del fanatismo que ofrece la Historia fue el que dieron los habitantes de París la noche de San Bartolomé, destrozando, asesinando y arrojando por las ventanas a sus conciudadanos que no iban a misa." Así explica Voltaire uno de los pasajes más vergonzosos de la historia de Francia: la noche en la que entre 2.000 y 4.000 personas fueron asesinadas por sus creencias religiosas. El divino Voltaire es uno de los filósofos que más crítico se mostraba con el fanatismo y con la gente fanática a la que él, siempre tan fino, llamaba entusiastas.

Las víctimas de aquella matanza, ocurrida en la noche del 23 al 24 de agosto de 1572, fueron los conocidos como hugonotes, es decir, los protestantes de doctrina calvinista. Aunque el episodio no es un caso aislado, sí que es el más sanguinario de las diferentes guerras de religión que asolaron Francia en el comienzo de la Edad Moderna. Después de varias décadas de enfrentamientos, la paz entre católicos y protestantes habría de certificarse con el enlace matrimonial entre la princesa Margarita de Valois, hermana del Rey y más conocida como Margot, y su primo, el noble calvinista Enrique de Borbón, rey de Navarra, copríncipe de Andorra, duque de Vendôme y de Borbón y conde de Foix. Esta boda causó un gran disgusto, no sólo a los novios, sino también a buena parte de la familia real, a varias potencias extranjeras (la católica España, por ejemplo, cuyo rey Felipe II estaba casado con Isabel de Valois, hermana del rey Carlos IX y de Margot) y a la propia Iglesia Católica ya que ni el Papa Pío V ni su sucesor Gregorio XIII la aceptaron ni dieron la dispensa necesaria para el matrimonio entre primos hermanos. Tampoco fue bien recibida por el pueblo parisino. Se calcula que había cerca de dos millones de protestantes en Francia, pero muy pocos en París, que era un lugar hostil para ellos, de modo que la ciudad recibió con desprecio la llegada de un gran número de nobles hugonotes como invitados al matrimonio quienes, además, eran fácilmente reconocibles por sus discretas ropas negras. Los gastos y la ostentación de los festejos en una época tan dura después de varias guerras civiles también soliviantaron los ánimos del pueblo llano.

El Louvre, en ese momento residencia oficial del rey de Francia

Lo que parecía una celebración fue en realidad una encerrona ya que, según algunos historiadores, el rey Carlos IX había decidido matar a todos los protestantes de Francia salvo al novio, Enrique de Navarra y a otro Enrique, príncipe de Condé y también primo real. Esa madrugada, una señal dada por las campanadas de maitines desde la iglesia de San Germán-Auxerrois, próxima al Louvre, marcó el comienzo de una masacre presuntamente ordenada, según otras fuentes, por la reina madre Catalina de Médici y ejecutada por nobles y otros ciudadanos católicos. Fuera quien fuera el instigador, los asesinatos se prolongaron durante varios días llevándose por delante a entre 4.000 y 5.000 protestantes sólo en París.


La iglesia de Saint Germain Auxerrois

Como siempre en Francia, lo que comienza en París, se extiende rápidamente al resto del país y pronto hubo asesinatos colectivos de protestantes en Rouen, Orleans y Toulouse, entre otras importantes ciudades, con un saldo de hasta 12.000 calvinistas asesinados. Estos hechos provocaron la reanudación de la guerra civil y la reorganización del partido hugonote quien consolidó su autonomía en el Languedoc y comenzó a recibir el apoyo de sectores de católicos moderados favorables a la libertad religiosa.

Otra vista del Louvre

Mientras tanto, los dos Enriques permanecían recluidos en la prisión de Vincennes, pero vivos, ya que varias intrigas para acabar con sus vidas no llegaron a concretarse. Por estas circunstancias que tiene el destino, Carlos IX falleció dos años después de la boda de sangre y su hermano Enrique ascendió al trono con el nombre de Enrique III. Él fue mucho más aperturista que su predecesor en el tema religioso lo que le valió fuertes enfrentamientos con los sectores más extremistas del catolicismo que se unieron en la llamada Liga Católica. Además, no tuvo hijos y su hermano menor y sucesor, Francisco, falleció sin descendencia poco después del ascenso al trono de Enrique. De esta forma, el primo calvinista, Enrique de Navarra, quien entretanto había regresado a Pau y se había separado de Margot, era el heredero del rey de Francia ya que era su pariente más próximo. En abril de 1589, y tras varios altercados y revueltas contra Enrique III, los dos primos se reconciliaron y el Borbón fue nombrado sucesor oficial del rey. Una de estas rebeliones de los católicos contra el rey acabó en regicidio en agosto cuando un monje lo apuñaló. Todo muy cristiano.

Acceso sur al Louvre

Al principio, Enrique de Borbón no fue reconocido como rey ni por la nobleza, ni por la Corte ni por varias potencias extranjeras quienes empezaban a prepararse para entrar en guerra contra Francia en caso de que en el trono francés se sentara un protestante, fundamentalmente el Papado y la España de Felipe II quien ya había enviado tropas comandadas por Alejandro Farnesio a Francia en apoyo de la Liga Católica. De hecho, éstas impidieron la toma de París por parte de los fieles al rey, un ejército muy mermado por las bajas humanas de unos años antes y por no disponer del arsenal real que, obviamente, estaba en París. El nuevo rey era consciente de que no podría medirse en un enfrentamiento armado contra la poderosa España y, probablemente, también imaginaba que ni siquiera sería capaz de entrar en París por sus propios medios. Pero esta injerencia extranjera jugó a su favor ya que la Liga Católica se dividió a causa de la misma: buena parte de sus miembros no querían un rey títere de la monarquía española. El rechazo a estas intrigas españolas y la falta de otros posibles herederos (el siguiente en la lista era el príncipe de Condé, también hugonote) permitió que se llegara al acuerdo de reconocer a Enrique IV como rey a condición de que abjurara de su fe calvinista.

El castillo de Vincennes, prisión de los Enriques 

Para la historia quedó aquella frase de "París bien vale una misa", dicha por el nuevo rey ante las demandas para que abandonara su fe. En otras palabras, Enrique tomó la comunión, lo que lo convertía en católico, para reinar sin impedimentos y sin rivales. Entre el trono y la fe eligió lo primero. Después de varios acuerdos con los nobles franceses y con España, Enrique IV decretó la libertad de culto pero conservando el catolicismo como religión oficial. No fue hasta el año 1599 que obtuvo la nulidad matrimonial (recordemos que, de todos modos, los esposos nunca consiguieron la dispensa para el matrimonio entre primos y casi nunca vivieron juntos) y al año siguiente se casó con María de Medici. Su reinado estuvo lejos de ser plácido aunque recibió el apodo de "el Grande" y tiene una monumental estatua ecuestre en el Pont Neuf. Pero ésa ya es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Estatua de Enrique IV