jueves, 5 de febrero de 2015

Museo Carnavalet

Otra de las cuentas pendientes que tengo con vosotros, es la crónica del Museo Carnavalet. Situado en el Marais, este museo está dedicado a la Historia de París desde la Edad Media hasta nuestros días. El nombre de este edificio, uno de los pocos edificios renacentistas que se conservan en el barrio, tiene una historia curiosa y es que Carnavalet es una deformación del nombre de una de sus propietarias, madame Kernevenoy. En 1.866, fue comprado por la ciudad de París con el fin de transformarlo en un museo consagrado a la historia de la capital.

Una vez dentro, en la planta baja, podemos admirar varias maquetas de cómo eran algunos barrios en el Medievo y el Renacimiento. Además las paredes están decoradas con todo tipo de objetos rescatados de lugares públicos y privados de la ciudad, por ejemplo, vidrieras de varias iglesias, herramientas de trabajo, vajillas, relojes y hasta una fuente. A continuación, podemos ver una importante colección de cuadros y otros objetos cuyo tema principal es la ciudad de París: sus lugares, sus fiestas, sus habitantes... Para pasar al segundo piso en el que se encuentran las salas dedicadas a los diferentes períodos de la Historia de Francia desde la Revolución hasta ahora. Nuevamente, se muestran objetos relacionados con la ciudad, sobre todo pinturas, y con los acontecimientos celebrados en ella como las Exposiciones Universales y los Juegos Olímpicos. Por supuesto, también hay lugar para las desgracias como los años del Terror, el incendio de París por arte de los prusianos durante la Guerra Franco-Prusiana o las dos Guerras Mundiales.

Uno de los aspectos que más me llamó la atención es que en este museo se encuentran varios decorados procedentes de edificios parisinos como la boutique del joyero Georges Fouquet, una sala privada del restaurante Café de Paris, el salón de baile del hotel de Wendel o las habitaciones de personajes famosos como Marcel Proust. Es importante conservar los edificios, negocios y objetos singulares de una ciudad aunque éstos cierren o pierdan su utilidad. En lugar de destrozar, tirar o derribar, aquí en París se han podido salvar muchas piezas de lugares públicos y privados y disfrutar de su belleza o su importancia estética. En muchas ocasiones, estas obras han sido entregadas al museo por sus propietarios o por donantes particulares.

Para finalizar, también pude contemplar una exposición de fotografías de París del artista Michael Kenna, todas ellas en blanco y negro, que acabó el domingo 1 de febrero, desgraciadamente.



 Patio interior del Hôtel Carnavalet

Vidrieras recuperadas de iglesias

 
Maqueta de un barrio de París

 Plafones chinos lacados

 Cuadro de Picasso

Vajilla con imágenes de lugares emblemáticos de París

Salón dedicado al Segundo Imperio con la cuna que el ayuntamiento de París regaló al hijo de Napoleón I en el centro

 Detalle del suelo de mosaico de la joyería Fouquet de estilo art-deco

 Placas esmaltadas con imágenes de la Bois de Boulogne
 Jarrón conmemorativo de los Juegos Olímpicos de 1.924 celebrados en París
 Cartel de la exposición

Fotografías de Michael Kenna

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