miércoles, 14 de diciembre de 2016

Más decoración navideña

Si ayer os hablé de la decoración navideña de Lafayette, hoy toca el turno a su vecina Printemps cuya decoración de este año es un poco decepcionante, comparada con la esmerada decoración del año pasado o la maravillosa animación de la casa Burberry de hace dos. Sale perdiendo también en la comparación con otras campañas que ha realizado Printemps que no eran de Navidad pero tenían una decoración exquisita como la de su 150 aniversario, una de las más bonitas que yo he visto en mi vida.

En primer lugar, no sé muy bien cuál es el hilo conductor de los escaparates de este año que parecen divididos en dos partes: una sexy y seductora que se llama El Baile de las Estrellas y que corre a cargo de la empresa zapatera Jimmy Choo y otra infantil e ingenua llamada Sueño de Navidad. En esta segunda parte, unos muñequitos llamados Jules y Violette sueñan que están en los grandes almacenes y que los objetos cobran vida. No sé si pasearse por un enorme centro comercial de marcas de lujo es el sueño de unos niños, a menos que vayan directos a la sección de juguetes o la pastelería, pero no me imagino a mis sobrinos atraídos por los bolsos y accesorios ni por los productos gourmet. Mucho más mona es la parte dedicada a los zapatos Jimmy Choo que nos trae unas graciosas muñecas que bailan, cantan y tocan instrumentos elegantemente vestidas y calzadas por la marca británica.


Una banda de música de peluche

Maniquíes de estilo bohemio
Piernas infinitas con zapatos de lujo

Muñequitas bailando
Productos gourmet
 Para ver una foto mucho mejor de este escaparate es mejor ir aquí

Impresionantes piezas de cristal
Jules y Violette acompañados de sus amiguitos
Enorme colección de perfumes


martes, 13 de diciembre de 2016

Blanquísima Navidad

Un año más, vuelvo fiel a mi cita con los escaparates de los grandes almacenes del centro de París. Para este año, las Galerías Lafayette han preparado una decoración con mensaje ecológico protagonizada por una familia de osos polares. Estas graciosas figuritas así como el resto de la decoración de las vitrinas y el árbol de Navidad que cuelga de la cúpula del edificio están realizadas en papel y son obra del artista Lorenzo Papace. Para conocer mejor el increíble trabajo de papiroflexia y mecánica desarrollado por Papace y su equipo, hay talleres de manualidades para niños y adultos y muchos de los objetos de esta Navidad polar están a la venta. Además, Lafayette organiza una conferencia el día 17 sobre el hábitat del Polo Norte para concienciar de los peligros del cambio climático y de la posible extinción. Esto sí es una blanquísima Navidad y no lo de Netflix. Aquí tenéis las imágenes.










jueves, 8 de diciembre de 2016

Las primarias y el largo camino hacia las elecciones

Aunque aún faltan seis meses para las elecciones, llevamos mucho tiempo oyendo hablar de ellas porque van a ser las más reñidas de la V República. Empieza la intriga porque el proceso de elegir candidato mediante primarias se ha generalizado a todos los partidos importantes salvo el Frente Nacional lo que hace que la elección de los diferentes candidatos se alargue durante meses. Como contrapartida, las primarias han puesto un poquito de orden en el proceso electoral. Hasta hace unos años, los políticos se presentaban a las elecciones de una forma un poco anárquica: cualquier político podía crear un partido o una corriente dentro de un partido y presentarse como candidato más o menos independiente a la primera vuelta de las elecciones. Si algún candidato alcanzaba la mayoría, más del 50% de los sufragios emitidos, ya no había segunda vuelta pero, si no, sólo los dos o tres más votados, según circunscripciones, pasaban a ésta. Los candidatos que no continuaban en la segunda ronda acordaban su integración en las listas de alguno de los candidatos y pedían a sus votantes que les dieran su apoyo. Al final, se perdía mucho voto útil por el camino, candidatos muy válidos no pasaban a la segunda vuelta y se tenían que conformar con ser segundones y, a veces, había sorpresas muy desagradables como el paso del Frente Nacional a la segunda ronda. Además, el Partido Socialista era el único partido político como tal que se presentaba a las elecciones mientras que más a la izquierda se encontraba el Frente de Izquierda, es decir, el Partido Comunista en coalición con otros partidos más pequeños y, por la derecha, la antigua UMP que era también una agrupación.


Los candidatos a las primarias de la derecha en un lado y publicidad de la candidatura de Montebourg, en el otro

Como la unión hace la fuerza, la coalición de la derecha se refundó hace unos años para convertirse en único partido, Los Republicanos, y han adoptado el sistema de primarias para pelearse entre ellos antes de las elecciones y no durante ellas como les ha pasado en varias ocasiones. De hecho, acaban de celebrarse las primarias del partido conservador y hubo varias sorpresas, la más importante es que el refundador del partido, Nicolas Sarkozy, no consiguió pasar a la segunda vuelta. Imagino que sus correligionarios no quieren presentar a las elecciones a quien ya las perdió hace cinco años. La otra gran sorpresa fue la alta participación ya que las primarias eran abiertas a simpatizantes. A pesar de tener que pagar 2 € por registrarse para votar, más de tres millones de personas emitieron su voto. El candidato final sera François Fillon, exprimer ministro durante la presidencia de Sarkozy, quien superó al gran favorito según los medios de comunicación y las encuestas, Alain Juppé, exprimer ministro de Jacques Chirac y actual alcalde de Burdeos. Fillon pertenece al ala conservadora del partido y algunas de sus propuestas son recuperar la jornada de 40 horas semanales, facilitar los despidos colectivos, reducir el gasto público y el número de funcionarios, fomentar la participación de los estados miembros en la política monetaria europea y un acercamiento a Rusia en su lucha contra el terrorismo islamista.

A pesar de las buenas palabras de Alain Juppé, los simpatizantes de su partido han elegido a François Fillon

Por el ala izquierda del hemiciclo, los comunistas y otras tendencias han votado, también en primarias, a Jean-Luc Mélenchon. Quienes no necesitan primarias son los del Frente Nacional ya que su lider indiscutida Marine Le Pen está ya trabajando para convertirse en presidenta: sea cambiando la sede electoral a la elitista rue Saint Honoré, adoptando una rosa como símbolo de su candidatura (ya veremos que dicen los socialistas a esto) o tuneando a su gusto algunas obras de artistas conocidos sin el permiso de estos. Si tiene tanto respeto a los derechos civiles como a los derechos de autor, estamos apañados.

La sorpresa viene estos días por parte del Partido Socialista. Se daba por hecho hasta hace unas semanas que el presidente François Hollande repetiría como candidato para la reelección pero las aguas socialdemócratas andan revueltas. Este sábado, Hollande ha anunciado que no se presentará a la reelección. Creo que es la primera vez que ocurre una cosa así en Francia. Lo lógico habría sido que se presentara pero como las encuestas no son muy halagüeñas y la popularidad del presidente ha sido siempre pésima, algunos han decidido dar un paso adelante. Ya hace tiempo que Arnaud Montebourg, exministro de Economía y miembro del lado más izquierdista del PS, expresó su voluntad de presentarse a las elecciones como representante del verdadero socialismo en oposición a la corriente más liberal de Manuel Valls y otros excompañeros de gobierno. Y la prensa no ha parado de azuzar contra Valls para que se presentara él también. Ahora que Hollande ha renunciado, ya no había motivo aparente para no presentarse y Valls ha anunciado que concurrirá a las primarias; veremos si es capaz de remontar está marejada política que amenaza con colocar al PS como tercera fuerza política. De momento, deja su cargo como primer ministro y será sustituido por el ministro de Justicia Bertrand Cazeneuve. Como efecto colateral, la dimisión del primer ministro acaba con el estado de emergencia en que Francia está sumida desde hace un año aunque imagino que el nuevo gobierno decretará uno nuevo próximamente.

L'Express ya vio venir lo que ha ocurrido

Para animar más el cotarro, el oportunista Emmanuel Macron, también exministro de Economía, ha creado un movimiento político llamado ¡En Marcha! con el que aspira a presentarse a las elecciones. Por el momento está acudiendo a todo tipo de actos en Francia y el extranjero en parte para tantear los apoyos y en parte para comenzar la carrera presidencial. No es miembro del Partido Socialista aunque formó parte del último gobierno de Valls. Exconsejero de la Banca Rotschild y amigo de la familia Arnault, la mayor fortuna de Francia, Macron está decidido a dar la batalla donde sea necesario, tanto es así que ya ha propuesto realizar unas primarias transversales de centro izquierda. La idea es utópica, y hasta cómica, pero tiene sentido ya que sería bueno que todos los votantes centroizquierdistas se unieran para evitar que el Frente Nacional llegara a la segunda vuelta y ésta se convirtiera en una elección entre la derecha y la extrema derecha. Como contrapunto negativo, esta idea no sólo no se va a llevar a cabo por las enormes diferencias de criterio entre los distintos candidatos sino que esas opiniones tan diversas harían que los votantes no supieran qué clase de política querría aplicar el elegido en esas macroprimarias. Por el momento, todo sigue abierto.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Una verdadera paella al norte de París

Da gusto ir a visitar a los amigos aunque vivan lejos, aunque esté lloviendo a cántaros o haga un frío polar, aunque haya que pasar por zonas en obras o mal pavimentadas si al llegar lo que nos espera es esto:

una auténtica paella valenciana

Hecha en paella plana, con pollo, unos trozos de costilla de cerdo, la judía verde plana, el garrofó y, lo más importante, el arroz redondo. Parece obvio utilizar un tipo de arroz determinado pero no aquí porque, en Francia, encontrar arroz redondo es muy difícil y de buena calidad, casi imposible o hay que pagar un pastón por él. Los engendros que venden como paella en las tiendas siempre están hechos con arroz largo; del resto de ingredientes mejor ni hablamos.

La paella estaba deliciosa y nos la comimos con cuchara directamente de la sartén. Pero lo mejor sin duda fue la compañía. Gracias Sergio.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Homenaje a Rosa Parks

Tal día como hoy 1 de diciembre, una sencilla modista de Montgomery (Alabama) llamada Rosa Parks hizo historia al ser detenida por la policía. Su delito fue sentarse en la parte delantera de un autobús, que estaba reservada para blancos, y negarse a ceder su asiento a un blanco. Aquella insubordinación la llevó a la comisaría pero inició un proceso que ya no tendría marcha atrás. Los ususarios negros de los autobuses debían entrar por la puerta delantera, pagar y bajar del bus para volver a entrar por la puerta trasera. La población negra empezó a raíz del incidente de Rosa Parks un boicot contra la empresa de transportes que duró 381 días, momento en que una resolución del Tribunal Supremo ilegalizó los autobuses segregados en la ciudad.

A veces un gesto tan pequeño puede conllevar grandes y maravillosas consecuencias. Cuando falleció, Rosa Parks fue velada en el Capitolio de los Estados Unidos, la primera mujer y la primera persona negra en recibir tan alto honor. A tan ilustre defensora de los derechos civiles, París le dedicó hace años una estación de tren, algo muy pertinente. No creo que Parks se imaginara algún día que su defensa de su asiento en el transporte público la llevaría tan lejos y que su nombre se emplearía para una estación en otro país, otro continente.

La estación además está decorada con un mosaico llamado Tú nos transportas Rosa Parks y fue sufragado con aportaciones de los vecinos del barrio. Diseñado por los artistas plásticos Vincent Charra et Frédéric Ardie, fue elaborado por miembros de una asociación vecinal de personas discapacitadas.


Mosaico que refleja el incidente sufrido por Rosa Parks

martes, 29 de noviembre de 2016

El lío del teclado AZERTY

Hace casi un mes que no escribo nada en el blog. El trabajo me tiene completamente absorbida y no tengo tiempo para nada, ni siquiera para ver exposiciones o salir con mis amigos. Pero prometo que eso va a cambiar: voy a sacar tiempo de donde pueda para retomar mi actividad blogueril y qué mejor que hacerlo con un asunto que afecta directamente a la escritura: el teclado.

A diferencia de muchos otros países, el teclado utilizado en Francia no es QWERTY sino AZERTY, es decir, que su primera fila a la izquierda empieza por esas letras. En principio, podría resultar una molestia hasta llegar a acostumbrarse al orden diferente de las letras pero no es ése el problema. Lo principal es que, a diferencia del QWERTY español, no existen teclas con tildes de manera que éstas no se pueden colocar libremente donde se necesiten. En lugar de eso, hay una teclas periféricas que contienen la é, la è, la à y la ù. Así que, para la ë, la ê, la ô, la û y otras letras acentuadas, hay que recurrir en el mejor de los casos al sistema español y en el peor a marcar tres teclas a la vez. Y esto sólo para las minúsculas: algunas de las anteriores que he nombrado no se pueden escribir en mayúscula, por ejemplo la à no se puede escribir À y la ç no se puede escribir Ç. Otro de los engorros es que el punto (.) se escribe con el bloqueo de las mayúsculas lo cual es incómodo en la escritura normal y para las direcciones de internet y correo electrónico. También se escriben bloqueando las mayúsculas los números, lo que no resulta especialmente grave con un teclado completo pero es incomodísimo con el teclado de un ordenador portátil que carece del teclado lateral de cifras. Los caracteres no alfanuméricos también tienen otro orden y, de momento, me ha sido imposible encontrar el guión (-), necesario en la construcción gramatical francesa, ya sabéis, "qu'est-ce que c'est? C'est merde". 



Si ya resulta difícil escribir el francés, imaginaos lo complicado que es escribir otros idiomas con tildes, diéresis y letras especiales como la ñ. Hay que recurrir al truco de alt+un código para poder escribirlas. Todo esto de lo que hablo no es ninguna chorrada, es algo que sufren millones de personas todos los días. Yo misma lo he sufrido en mis dedos y lo sufro cada día. Resulta más fácil escribir el francés con el teclado español de mi portátil que con un teclado francés: no sólo da problemas escribir algunas grafías, es que letras acentuadas que se usan mucho como la é, están alejadas del centro del teclado lo que lo convierte en una herramienta muy poco funcional.

Con tantos problemas y la utilización masiva de los ordenadores desde hace años, mucho han tardado los franceses en darse cuenta de que el teclado azerty no es útil, resulta muy complicado escribir con él.  Mientras hablan de la incomodidad, hay gente que ha empezado a tomar medidas y a pensar soluciones adaptadas a la realidad, por ejemplo, el teclado bépo especialmente diseñado para el idioma francés según las estadísticas de frecuencia de tecleo de letras.





miércoles, 2 de noviembre de 2016

Crisantemos amarillos

Este puente en que me ha tocado trabajar, se han celebrado dos fiestas, una pagana y otra religiosa, que no me gustan demasiado: Halloween y el día de Todos los Santos. No soy nada necrófila, no me interesa el culto a los muertos ni toda la parafernalia que rodea el tema de la muerte, tan misteriosa como inevitable, ni lo que pueda haber después de ella. Prefiero poner todo mi empeño en intentar ser feliz en esta vida. Además, lo de recordar a los seres queridos fallecidos puede estar bien pero no tiene por qué ser una fecha concreta del calendario y aún entiendo mucho menos por qué para acordarme de ellos tengo que asistir a un aquelarre. Pues bien, me tuve que tragar todas mis palabras puesto que el día 31 fui invitada a una fiesta de disfraces de Halloween y el día 1 visité un cementerio. Para la primera, busqué algo sencillo puesto que tampoco tenía mucho tiempo. La solución fue ponerme un traje negro y una blusa blanca y maquillarme con base blanca, ojos sombreados en negro y mucho rojo en los labios y por fuera de ellos: el resultado fue una vampiresa improvisada pero convincente. En Francia, el Halloween se celebra desde hace muchos años y tanto niños como adultos se disfrazan aunque en los últimos tiempos menos que antes.

La flor del día

Preciosos crisantemos pompón

Ayer, estuve en un cementerio porque un amigo quería llevar unas flores a un colega fallecido. Y precisamente, las flores es uno de los elementos que me llama la atención aquí en Francia: las flores para los difuntos son los crisantemos amarillos. También se pueden encontrar crisantemos de otros colores y otras flores de color amarillo. Esto es algo que conocí hace relativamente poco tiempo y que me chocó bastante. Para una amante de la cultura japonesa como yo, el crisantemo es la flor del emperador, de hecho, su trono es el Trono del Crisantemo y, en menor medida, la flor que representa el otoño (quizá sea ése el motivo por el que es la flor de difuntos aquí en Francia). Las tumbas estaban decoradas con esta preciosa y digna flor así que me parecieron muy bonitas pero, por otro lado,  me dio un poco de pena que se emplee esta flor tan bella, sobre todo, su variedad pompón, para los muertos que no pueden apreciarla y no para los vivos. Conociendo esta tradición, no se pueden regalar crisantemos: la persona que los recibiera se lo tomaría mal.

 Varios tipos y colores diferentes de crisantemos

 El amarillo es el color predominante

miércoles, 19 de octubre de 2016

El Salón Mundial del Automóvil

Octubre es el mes de las ferias y aquí se celebran todas a la vez. Ya ha habido una feria nupcial, una de empleo, una de estudios en la que podían participar los padres... Pero la gran estrella es el Salón Mundial del Automóvil. Este domingo se clausuró después de dos semanas de exposición y actividades donde las más importantes marcas presentaron sus vehículos a la venta, las novedades para la próxima temporada y algunos prototipos que parecían salidos de películas futuristas. Aunque este año han faltado algunas importantes firmas como Ashton Martin, Bugatti, Chevrolet, Volvo o Ford, el evento ha despertado muchísima expectación. Los expertos dicen que la mejor edición fue la de 2014 pero la de este año también resultó muy atractiva. El Salón es uno de los pocos acontecimientos que ocupa todo el complejo ferial de Porte de Versailles que, como podéis imaginar, es enorme. Es la primera vez que acudo a una feria del automóvil y debo decir que me ha encantado, aunque terminé el día cansadísima de tantas vueltas y tanta gente. Para el recuerdo me queda haber subido en un simulador de Fórmula 1 presentado por Lewis Hamilton y haber participado en una realidad virtual en 4-D que la marca SEAT preparó para la presentación de su nuevo modelo SEAT Ateca. Por cierto, la empresa española tiró la casa por la ventana y llenó el Salón de propaganda en sus diferentes formas: carteles, anuncios luminosos, reparto de folletos de propaganda, un stand al aire libre... todo parecía poco para dar a conocer el nuevo Ateca. Algo que me llamó la atención es que los coches pequeños cada vez son más grandes: el Mini Cooper ha pasado a ser maxi, el Micra de Nissan ahora es macro y el Smart, cada vez es más difícil de aparcar. 

Hice tantos cientos de fotos que no sé si las que os muestro son muchas, pocas o suficientes. Sólo espero que os gusten.

 Mercedes presentó uno de los prototipos más impresionantes del Salón


 El Trezor del Renault cerrado y abierto
Prototipo deportivo presentado por Opel
 Ferrari verde esmeralda

 El GLM-G4, coche eléctrico japonés

Precioso deportivo de Peugeot

 Coche eléctrico de BMW

 El Mini Cooper se ha hecho mayor y ahora se llama Clubman

 Fiat ha diseñado un barco inspirado en su famoso 500 (Cinquecento)

Cochazo de Maseratti 
Uno de los pocos Smart que aún son pequeños
 Nissan perfectamente alineados

 Los minicoches Valeo

 La elegancia de los Lexus

 Rayo McQueen a tamaño natural

 El simulador de Fórmula 1

Publicidad del Seat Ateca


viernes, 14 de octubre de 2016

Otra vez, el debate de la seguridad

Ha tenido que venir la petarda de Kim Kardashian a París para que todo el mundo hable de la seguridad o falta de ella. La estrella televisiva californiana se trasladó a Francia para acudir a los desfiles de la semana de la moda, anunciando a bombo y platillo que se presentaría sin maquillaje (ella, la reina del contouring). Lo que iba a ser un viaje rápido y tranquilo, un mero paréntesis en su vida dedicada a los selfies y las inyecciones de grasa en los glúteos, se convirtió en pesadilla. Para preservar su intimidad, Kardashian decidió alojarse en un establecimiento que no es hotel sino un complejo de apartamentos privados de super lujo, en un edificio lleno de historia situado en el barrio de la  Madeleine. Allí, un grupo de cinco hombres disfrazados de policía maniataron al conserje e irrumpieron en las habitaciones que ocupaba la pobre Kim. Después de atarla, la metieron en la bañera y procedieron al robo de las joyas que la norteamericana había traído en este viaje, valoradas en un total de 10 millones de dólares. El susto que se llevó Kim debió de ser horrible. Ella misma ha contado su experiencia y, como protagonista de un programa de tele realidad, seguramente habrá más episodios de declaraciones sobre este asunto. Después de testificar ante la policía, la estrella de la tele regresó a su país para pasar el mal trago con su familia. 

El hotel donde ocurrió el robo

Yo lo siento muchísimo por Kim, no sólo por el miedo que debió de pasar, sino también porque, viendo cómo ha actuado la policía francesa en otros robos importantes y mediáticos, yo no me haría ilusiones de recuperar lo robado. Ya han empezado las teorías sobre los fallos de seguridad: los escoltas que la acompañan normalmente no estaban en el recinto, la seguridad del lugar era insuficiente a la vista de lo que ha pasado, los tipos que cometieron el robo se largaron rápidamente y sin dejar rastro. Pero hay más preguntas, sobre todo, respecto a lo que sabían los ladrones del botín que se iban a encontrar. Es cierto que la diva de la tele airea su vida privada constantemente pero no creo que sea tan tonta como para dar información de algo tan valioso. En cualquier caso, este suceso del que vamos a oír hablar durante semanas, parece que va a ser la puntilla al turismo de lujo en París. Algunos como Karl Lagerfeld ya se han dado cuenta de este hecho. La alcaldesa de París lanzó un comunicado lamentando lo ocurrido y aclarando que se trata de un hecho aislado en un lugar privado y que París es una ciudad muy segura. La señora Hidalgo puede decir lo que quiera, sobre todo ahora que está en campaña para conseguir la celebración en París de los Juegos Olímpicos de 2024, pero no se puede negar que París es cada vez más insegura por muchos motivos.

Una imagen de este verano: cuatro gatos haciendo fotos a la Torre Eiffel desde Trocadero. A lo lejos se ve la base de la torre prácticamente vacía cuando lo normal por esas fechas es que haya una multitud haciendo cola para subir
 
Después de los atentados de noviembre de 2015, las reservas de hoteles y vuelos bajaron un 40 y un 30% respectivamente. El turismo masivo tradicional no se ha recuperado y es fácil pasear por Trocadero, Saint Michel o Panteón sin ver demasiados turistas. A veces, da un poco de pena. Si encima añadimos las huelgas, inundaciones, problemas con el transporte público... la demanda turística no ha levantado cabeza en los últimos meses. También ha bajado muchísimo el turismo asiático caracterizado por ser viajes de grupo organizados, dirigidos por un guía, que recorren la ciudad de punta a punta visitando un sinfín de monumentos y museos en un mismo día. Son unos viajes que me parecen una pesadilla: nunca están más de media hora en un sitio salvo el Louvre, recorren toda la ciudad en autobús, tocan chufa en un sitio en el que no les explican casi nada para salir inmediatamente y, encima, pagan un dineral por cada visita que realizan. Lo más destacado de su viaje es pasar un día entero en Galerías Lafayette, comprando artículos de lujo. Pero el problema para chinos y coreanos es parecido al que tuvieron los japoneses y por el que dejaron de venir de turismo a París: los carteristas. No hace falta más que montar a ciertas horas en las líneas 2, 6 y 9 para ver cómo los chorizos desembarcan en las zonas turísticas buscando víctimas a las que robar. Las técnicas que emplean son muy variadas: acercarse discretamente y sacar la cartera del bolso, el tirón, pedir una firma en un papel mientras otra persona mete la mano en el bolso, pedir dinero por un anillo falso y agarrar la cartera al sacarla... Por no hablar de los trileros, los revendedores de cosas robadas que acosan a la gente que pasa por la calle y todo tipo de timadores. A pesar de llevar escoltas, los grupos de ciudadanos asiáticos siguen sufriendo robos. Además para ellos, el problema no es sólo perder el dinero sino también la incomodidad de ir indocumentados y el riesgo de no poder entrar en su país a la vuelta (o tener que pasar por una serie de carísimos y larguísimos trámites para poder hacerlo) por falta de identificación. Varios guías con los que he hablado, me han comentado las malas experiencias de algunos clientes y que la fama de París como ciudad insegura se está extendiendo por sus zonas de origen. Ésta es una pésima noticia para el turismo y para el comercio en Francia.

 Junto al semáforo, dos chorizas esperando su próxima víctima

 Un trilero y su compinche preparados para desplumar a alguien
 
A todo lo anterior, hay que añadir el grave problema de acoso a las mujeres que se sufre en París. Hace unos días hubo un debate muy interesante en el grupo Españoles en París de Facebook sobre este tema. Hubo todo tipo de comentarios de chicas que tienen que aguantar comentarios desagradables, intentos de ligue más o menos irrespetuosos, intentos de tocamientos y actos de acoso en diferentes niveles. Esto puede pasar en cualquier lugar pero en París es excesivo: yo he vivido en diferentes ciudades y nunca había visto tanto acoso y tantas molestias. A mis amigos franceses les digo que una chica en España puede ir sola por la calle sin que nadie se meta con ella y no se lo creen. Sí, en España también hay babosos que te dicen cosas desagradables por la calle pero no hay ni punto de comparación con el acoso y derribo que se sufre en París. Muchas chicas dieron su punto de vista en el debate y dejaron testimonios sobre lo que sufren en la calle. También algunos chicos participaron expresando su solidaridad con las chicas y las experiencias que habían vivido las mujeres de su familia y, por supuesto, quedaron en evidencia los machistas de siempre que piensan que las mujeres somos incapaces de pensar y tienen que venir ellos a rescatarnos de nuestra propia estupidez y a decirnos lo que tenemos que hacer.

Otro de los inconvenientes de la falta de seguridad en París es, precisamente, aguantar las medidas de seguridad constantes que hay en todos los centros comerciales y lugares públicos. Algunos de los vigilantes se creen que están en una película de acción y que son Harry el Sucio o algo así y se comportan con chulería y malos modos. Ya he tenido alguna experiencia desagradable pero hay mucha gente que las sufre cada día y bastante peores que la mía. Me parece bien que hagan su trabajo y que guarden todo el celo profesional del que sean capaces pero algunos han visto demasiadas películas y quieren hacerse los héroes o sentirse mejor con ellos mismos avasallando a la gente y ésas, no son formas.

Finalmente, se está produciendo un tipo de acoso muy desagradable, el que ejercen con total impunidad los agentes de seguridad de la RATP, la empresa metropolitana de transportes. Es cierto que los controles de seguridad no los deciden ellos pero la forma de llevarlos a cabo sí es responsabilidad suya. Ha habido días en que me he encontrado hasta cuatro controles de billetes. A veces, los agentes son educados pero otras lo que hacen no puede llamarse más que hostigamiento y abuso de autoridad. El abono de transportes ha subido con la vuelta al cole a pesar de que la red funciona cada día peor. La frecuencia de los trenes no ha mejorado y cada día hay más incidencias de tipo técnico. Además estos controles de billetes no se producen en la entrada de las estaciones para evitar que la gente pase sin pagar, sino en las salidas lo cual implica que es una mera operación recaudatoria. En vez de gastar tanto dinero en publicidad y controles intempestivos (por ejemplo, uno a las 6 de la mañana de un sábado en un metro en el que hasta el borracho de mi vagón llevaba el billete en regla), la incompetente de Valérie Pécresse, presidenta de la región de Île-de-France y responsable del transporte metropolitano, debería invertir más para mejorar esta situación porque todos, todos, todos los días hay varias incidencias graves. A pesar de todo, los usuarios se comportan con mucha educación y civismo y no se producen altercados ni grandes protestas. Pero la paciencia puede llegar a agotarse si seguimos así.

domingo, 25 de septiembre de 2016

La lengua de signos y la batukada

Ayer 24 fue el Día Mundial de la Lengua de Signos y para celebrarlo una organización de sordos organizó una batukada en la plaza de Trocadero justo enfrente de la Torre Eiffel, no puede haber un lugar más turístico. Allí un grupo de personas con deficiencia auditiva tocaron los timbales y bailaron al ritmo de la música. ¡Menuda marcha! Imagino el esfuerzo y la dedicación que han tenido que poner para realizar esta performance. ¡Bravo por ellos! Al final, en lugar de aplaudir, el público agitó las manos. Perfecto para un sábado tarde en que hacía sol y una temperatura suave. Lo malo fue llegar al metro y encontrarse cinco líneas con incidencias. De mi vuelta a casa a paso de caracol, mejor no hablar.

 Un gran grupo de gente tocando...

 ...y bailando.

Una vuelta a casa eterna

lunes, 19 de septiembre de 2016

Héloïse, ouille! o las 50 sombras de Abelardo

Cuando escribo en el blog, mis críticas son mayoritariamente positivas porque hablo de lo que me gusta: las exposiciones, los monumentos, los libros, las películas... todo aquello que comento son actividades que he elegido pensando que voy a salir contenta de la experiencia. Pero, a veces, me equivoco. Y hoy toca hablar de una enorme decepción. Compré la novela Héloïse, ouille! de Jean Teulé con mucha ilusión para conocer un poco más la historia de amor de Abelardo y Eloísa, la mítica pareja parisina que vivió una turbulenta relación amorosa, pero la historia allí contada empezó a decepcionarme desde el primer capítulo. La novela es una vulgaridad, no tiene ritmo, la historia está pésimamente narrada, no hay más que varias anécdotas sexuales enlazadas y contadas con un lenguaje soez más propio de los escolares alumnos de Abelardo que de una obra seria. 


El abuso de exclamaciones empieza ya con el mismo título Héloïse, ouille! que, por cierto, rima con couilles (cojones), palabra muy repetida a lo largo de toda la historia igual que con (coño), baiser (follar) y otras lindezas parecidas. La psicología de los protagonistas ni está ni se la espera: no hay ninguna introspección psicológica ni caracterización de los personajes más allá de verlos como una pareja que está cachonda todo el día. Esto es especialmente grave en el caso de Abelardo, consagrado hasta entonces al estudio de la dialéctica. No se ve en él ninguna evolución, ni pasos intermedios entre la prudencia del filósofo y el deseo y el amor que le produce su alumna; bien al contrario, el sabio maestro tiene sentimientos lascivos desde el primer momento en que la ve. No hay lucha interna en él pero tampoco ingenuidad en la brillante alumna Eloísa, encerrada durante años en un convento y sobrina de Fulberto, canónigo de París. Puede ser interesante plantear la historia desde el punto de vista sexual, por lo que puede tener de sorprendente una relación de personas tan inteligentes y cultivadas en la Edad Media, un período de supersticiones y en el que la gente vivía en el hambre, la ignorancia y el miedo; pero esta obra, a ratos, parece escrita por un niño que acaba de aprender palabrotas y las dice sin ton ni son para provocar.

Edificio situado en el solar donde se hallaba la casa de Abelardo y Eloísa
 
Pero lo de esta novela es pasarse de la raya: el autor va directo al grano desde el segundo capítulo y no hay cortejo ni seducción ni construcción de una base sólida a nivel personal, que imagino que sería importante cuando los amantes batallaron tanto para poder estar juntos. Todo lo que hicieron no se debía al deseo de echar cuatro polvos (ahora soy yo la que se pone vulgar) sino a una verdadera relación de amor maduro y de una auténtica voluntad de estar juntos. Por no hablar de los jueguecitos sadomasoquistas entre los protagonistas, que hacen que esta novela parezca un 50 sombras de Abelardo o algo peor, o de que precisamente las sombras de los amantes en plena vorágine sexual se proyecten sobre uno de los laterales de Nôtre-Dame como si de un espectáculo de sombras chinescas se tratase provocando un tumulto entre los habitantes del lugar allí concentrados como si aquello fuera un cine de barrio. De la escena de la castración de Abelardo, mejor no hablo para no herir la susceptibilidad de mis lectores varones.

Para rizar el rizo, el autor pone en los labios de los protagonistas palabras que nunca pudieron usar porque pertenecen a objetos o conceptos desconocidos en el París de 1118 como la flor de loto o el azúcar, lo que hace patinar aún más la historia.

Sí, mi crítica es muy negativa pero no soy la única que opina así.