lunes, 19 de marzo de 2018

César

Dentro de una semana termina una de las exposiciones más importantes de la temporada, la retrospectiva dedicada a César, el escultor francés conocido por sus esculturas de pulgares, sus compresiones (de automóviles, sobre todo) y sus expansiones. Todas las diferentes etapas de su trayectoria están aquí expuestas. Antes de entrar en el edificio, ya vemos uno de sus famosos pulgares en la Piazza junto a la entrada del edificio y volveremos a ver varios más de diferentes materiales y tamaños en la muestra.

Pulgar

Como es habitual en las retrospectivas, el recorrido se hace de manera cronológica por lo que las primeras piezas son aquellas de su primera etapa realista, en las cuales, utiliza materiales de derribo para su creación escultórica, principalmente metal.  
Relieve en ramo y Ala
Torso

Aunque esta primera etapa me parece la más interesante, es la más reducida en cuanto a espacio ocupado del total de la muestra. Pronto pasamos a su etapa de expansiones así llamada por emplear espuma de poliuretano que se engrandece y expande añadiendo freón. César más que escultor es aquí un alquimista que juega a controlar dicha expansión: su evolución, su rapidez, su volumen y hasta el color. A decir verdad, estas esculturas me recuerdan un poco los experimentos del laboratorio escolar y no me llaman mucho la atención. En algunas ocasiones, el artista realizaba estas obras en público y después las fragmentaba y regalaba los pedazos a los espectadores. Por suerte, sus expansiones evolucionaron un poco y, a partir de 1969, desarrolla una técnica para endurecer la superficie de la espuma y volverla más resistentes. El proceso consistía en recubrir la espuma con capas de resina, lana de vidrio y lijar duramente la superficie resultante. El color se obtenía por la superposición de lacas acrílicas de colores nacarados y barnices translúcidos de manera que parece venir del interior. Sin duda, son las obras más llamativas y vistosas de toda la exposición.

Expansión tetera
Expansión nº 3, La Lunar
Expansión nº 5

Para finalizar, hay una amplia zona con las obras de la compresión. Aunque hay varias obras de compresión de diferentes materiales como el cartón, el yute o la madera, sus piezas más famosas son las de coches comprimidos. Las más famosas son las que se realizaron en colaboración con la empresa FIAT y que conformaron un conjunto de 15 autómoviles comprimidos que conformaron la obra Suite Milanesa.
Sacos de yute. Compresión mural
Blu Francia 490
Arancio 592

Aunque el Pompidou no se cansa de repetir que la exposición es un homenaje al artista, lo cierto es que las relaciones de César con el museo siempre fueron muy tirantes. Para empezar, César nunca expuso en vida en el centro Pompidou de manera que esta retrospectiva se está vendiendo como un acto de justicia histórica, una reparación de aquel olvido. Aunque ya hace 20 años que el autor falleció así que yo diría que el acto de enmienda llega un poco tarde. Además la crítica está dividida en cuanto a la obra y a la exposición en sí. Si bien el artista puede gustar más o menos, lo que está claro es que la exposición no ha sido bien recibida, quizá por no contar con un hilo argumental claro ya que todas las obras están expuestas en un amplio espacio diáfano o bien porque hay una importante presencia de obras menores mientras la Suite Milanesa está incompleta. En cualquier caso, esta muestra hay que visitarla por la importancia y la influencia (en Jeff Koons, por ejemplo) del homenajeado pero es cierto que el acto de desagravio llega tarde y está incompleto.



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