lunes, 18 de julio de 2016

Matahoata, artes y sociedad en la Islas Marquesas

El próximo día 24 finaliza la exposición del Museo Quai Branly dedicada al arte y la cultura de las Islas Marquesas. Descubiertas en 1595 por Álvaro de Mendaña que las llamó Islas Marquesas de Mendoza en honor al marqués de Cañete, virrey de Perú y su protector, son un archipiélago formado por erupciones volcánicas, con acantilados y playas de arena o de roca. Aunque están situadas en mitad del Pacífico, por allí pasaron los españoles, los portugueses, los ingleses, los norteamericanos... pero fueron los franceses los que se instalaron y colonizaron esta zona.

 Tibor de madera tallada


Ha resultado una exposición muy interesante. Nada más entrar, se nos explica qué son los tiki, representaciones de los antepasados divinizados, pieza fundamental de la cultura marquesana. Otro de los elementos importantes en la cohesión social son los tatuajes ya que forman parte de la identidad social y muestran la pertenencia a un grupo. Pero no sólo aparecen estos tatuajes en la piel humana sino también en las representaciones artísticas como las esculturas de animales, los retales de cuero y los útiles de caza y pesca. A lo largo de la exposición vamos viendo diferentes objetos de su vida cotidiana como armas, aparejos de pesca, joyas y ornamentos, penachos y otras vestimentas, instrumentos musicales, zancos, y útiles pasa fumar como pipas o cajitas tabaqueras. Aunque también hay varios momentos en que vemos a este pueblo desde la perspectiva de los colonos franceses y no desde una óptica científica como suele ser lo habitual en las exposiciones de este museo. En sus notas, los franceses destacan la belleza física de los marquesanos, sus cuerpos atléticos y tatuados y su carácter pacífico. Además, se hace hincapié en la fascinación que la Polinesia despertó en los europeos como poetas y pintores, de hecho, la obra que culmina la exposición es El oro de sus cuerpos de Gauguin, que se ha trasladado desde el Museo de Orsay.
 Representación de un tiki


Además, mientras yo me paseaba por la muestra haciendo fotos y tomando notas, una guía del museo iba contando una historia de los antepasados, cantando canciones y bailando: una explicación interesante y llamativa que gustó mucho a los visitantes. 

 Penacho de plumas

Representación de una tortuga

No hay comentarios:

Publicar un comentario