Ya hace bastante tiempo que os comenté que había visitado una exposición temporal dedicada a la magia en el Museo del Judaísmo. Así que ya tocaba escribir un artículo sobre la colección permanente. La visita al museo empieza con una gran dosis de paciencia porque las medidas de seguridad son muy estrictas y se debe esperar un poco hasta que van pasando los visitantes. Una vez dentro,hay un montón de piezas muy diversas desde los textos sagrados a lápidas funerarias pasando por prendas de vestir y objetos empleados en ritos religiosos. Muchos objetos provienen de familias sefardíe, sobre todo, los relativos a fiestas y cultura. Además de piezas antiguas, también podemos ver algunas más modernas como un cuadro de Chagall y una pequeña muestra de diarios y libelos sobre el caso Dreyfus. Una visita muy recomendable. Como ya podéis imaginar, el museo cierra los sábados.
martes, 9 de junio de 2015
lunes, 8 de junio de 2015
Heroínas de guerra y del fútbol
Como comenté hace dos meses, el lado derecho del Hôtel de Ville es el más femenino del edificio, no sólo porque en ese lado se sitúa el despacho de la alcaldesa sino también porque allí se encuentran las únicas estatuas de damas célebres. Pues bien, en las últimas semanas también el lado izquierdo, el de la calle Rivoli, tiene decoración basada en importantes féminas. Hace unas semanas, las vallas del ayuntamiento estaban adornadas con carteles informativos sobre mujeres heroínas en la Segunda Guerra Mundial, algunas como combatientes, otras como resistentes, otras como informadoras... otras como víctimas. En cualquier caso, esta muestra ya pasó (por desgracia, no tengo mucho tiempo para escribir y no pude dedicarle un artículo propio así que he decidido publicar las fotos ahora). Este espacio lo ocupa en la actualidad un grupo de fotografías de otras heroínas: las jugadoras de la selección nacional de fútbol que disputarán el próximo mundial de Canadá, en el que el equipo español participará por prmera vez en su historia.
Aunque sea con retraso, vale la pena colgar estas imágenes para rendir homenaje a esta valientes mujeres
Las chicas del equipo nacional de fútbol
domingo, 7 de junio de 2015
La visita de los Reyes
Para finales de marzo, estaba prevista la visita de Estado de los Reyes de España a París pero, debido al accidente de Germanwings, la visita fue aplazada y se ha celebrado finalmente esta semana pasada. Así, los Reyes Felipe y Letizia tuvieron la oportunidad de inaugurar oficialmente el cambio de nombre del jardín del Hôtel de Ville que ahora se llamará Jardín de los Combatientes de La Nueve, la compañía formada por españoles de la Division Leclerc, la primera en entrar en París el día de la Liberación. Además, participaron en el acto homenaje de la ofrenda floral al soldado desconocido en el Arco del Triunfo, un honor reservado al Presidente de la República y al que sólo había acudido un Jefe de Estado extranjero, la Reina de Inglaterra. También visitaron la exposición de Velázquez, que estaba previsto que inauguraran también en marzo, y el Rey dio un discurso en la Asamblea Nacional, con un francés bastante mejorable por cierto, entre otros muchos actos. La verdad es que es bonito ver todo el centro de París lleno de banderas españolas y, aunque yo no soy nada monárquica, al menos me alegra ver que España y los españoles estamos bastante bien considerados en Francia.
Por suerte, esta placa ya ha sido sustituida por otra que habla de los héroes
Banderas españolas en los Campos Elíseos
viernes, 5 de junio de 2015
París vibra con el Roland Garros
Son muchísimos los acontecimientos que se celebran en París pero pocos despiertan tanto interés como el torneo Roland Garros, uno de los cuatro grandes torneos de Grand Slam de tenis. He visto muchas tiendas decoradas con pelotas de tenis, raquetas, redes y otros enseres pero lo que más ha llamado mi atención es el Smash Bus, un autobús en el que practicar golpes de maestro. Patrocinado por una famosa emprea relojera, da vueltas por toda la ciudad en busca de valientes que quieran probar su habilidad con la raqueta. ¿Alguien quiere participar?
Imágenes del Smash Bus
Decoración tenística en una tienda
domingo, 31 de mayo de 2015
El agua
No sólo de exposiciones culturales vive el hombre, también hay muchos lugares poco conocidos para visitar en París. En el distrito XVI, no muy lejos de la Isla de los Cisnes se encuentra el Pabellón del Agua que nos muestra una exposición sobre el líquido elemento llamada simplemente O!. Aunque está pensada para visitas infantiles, también los adultos podemos aprender mucho del agua, su uso y la gestión que se hace de ella en París. Es una exposición interactiva, lúdica y divertida abierta hasta el 30 de diciembre. Os dejo con las imágenes.
lunes, 25 de mayo de 2015
Los Tudor
El Museo Luxemburgo, situado dentro de los Jardines del Senado, dedica su exposición de primavera a la familia Tudor, que reinó en Inglaterra desde 1.485 hasta 1.603. En la muestra se nos explica cómo fue el nacimiento de la nueva dinastía tras su victoria en la Guerra de las Dos Rosas y el posterior matrimonio entre Enrique Tudor e Isabel Plantagenet que uniría los dos clanes rivales, Lancaster y York. Se continúa con el largo y tumultuoso reinado de Enrique VIII y los de sus tres hijos, Eduardo, María e Isabel, para finalizar con la información de la enorme influencia que esta familia ha tenido en la literatura, el arte y hasta la ópera. Para conocer mejor esta época os recomiendo los libros de la escritora e historiadora británica Philippa Gregory. Como he tenido la suerte de haber leído algunas de sus novelas, entendí muy bien la muestra y los objetos que en ella se exponían pero, por desgracia, las explicaciones de la exposición son bastante reducidas y superfluas de manera que, si no conocéis bien la historia de los Tudor, es mejor pasarse antes por la wikipedia o cualquier otro medio para saber de antemano algunos de los aspectos menos conocidos, como el breve reinado de Jane Grey o la historia del conde de Essex.
Uno de los motivos de la popularidad de esta familia es el creciente poder que las monarquías empezaron a tener durante el Renacimiento, dejada atrás ya la Edad Media, lo que los convirtió en monarcas absolutos con un control total de la política, la economía y la sociedad. Además, la ruptura de Enrique VIII con la Iglesia de Roma para crear su propia iglesia nacional, de la que él era el sumo pontífice, causó graves conflictos religiosos que se extendieron durante siglos, agravados por las intolerantes políticas de persecuciones de sus hijas María e Isabel. La vida personal de sus miembros también ha hecho correr ríos de tinta: el matrimonio entre enemigos de Enrique VII e Isabel, las seis esposas de Enrique VIII, el matrimonio de María I con su primo Felipe II de España rechazado por la nobleza inglesa, la soltería de Isabel y su enemistad con la reina María de Escocia, cuyo hijo Jacobo sería el siguiente rey de Inglaterra, al morir Isabel sin descendencia...
Para finalizar, todas estas historias personales y políticas, llenas de intrigas, rivalidades, amores y desamores, pasiones y traiciones han sido una fuente de inspiración inagotable, que comenzó ya en su misma época, con grandes escritores como Marlow y Shakespeare, que dieron su versión de los hechos históricos. Más adelante, Walter Scott, Víctor Hugo o Friedrich Schiller, entre otros, también produjeron obras de teatro inspiradas en los Tudor y su entorno, algunas de las cuales sirvieron de base para la composición de grandes óperas como Roberto Devereux, Anna Bolena o María Stuarda (las tres de Donizetti). Más recientemente, el cine y la televisión han dado a conocer mucho más las vidas de estos personajes.
Cartel de la exposición
Capa con la que fue coronado Enrique VII
Armadura de Enrique VIII
Retrato de Ana Bolena, segunda esposa de Enrique VIII
Retrato de Isabel I, llamado de la Armada porque fue pintado en conmemoración de la victoria inglesa contra la Armada española
Uno de los motivos de la popularidad de esta familia es el creciente poder que las monarquías empezaron a tener durante el Renacimiento, dejada atrás ya la Edad Media, lo que los convirtió en monarcas absolutos con un control total de la política, la economía y la sociedad. Además, la ruptura de Enrique VIII con la Iglesia de Roma para crear su propia iglesia nacional, de la que él era el sumo pontífice, causó graves conflictos religiosos que se extendieron durante siglos, agravados por las intolerantes políticas de persecuciones de sus hijas María e Isabel. La vida personal de sus miembros también ha hecho correr ríos de tinta: el matrimonio entre enemigos de Enrique VII e Isabel, las seis esposas de Enrique VIII, el matrimonio de María I con su primo Felipe II de España rechazado por la nobleza inglesa, la soltería de Isabel y su enemistad con la reina María de Escocia, cuyo hijo Jacobo sería el siguiente rey de Inglaterra, al morir Isabel sin descendencia...
Para finalizar, todas estas historias personales y políticas, llenas de intrigas, rivalidades, amores y desamores, pasiones y traiciones han sido una fuente de inspiración inagotable, que comenzó ya en su misma época, con grandes escritores como Marlow y Shakespeare, que dieron su versión de los hechos históricos. Más adelante, Walter Scott, Víctor Hugo o Friedrich Schiller, entre otros, también produjeron obras de teatro inspiradas en los Tudor y su entorno, algunas de las cuales sirvieron de base para la composición de grandes óperas como Roberto Devereux, Anna Bolena o María Stuarda (las tres de Donizetti). Más recientemente, el cine y la televisión han dado a conocer mucho más las vidas de estos personajes.
Robert Devereux, conde de Essex, hombre de confianza de Isabel I que luego cayó en desgracia y fue ejecutado por traición
Miniatura que representa un escenario de ópera, en esta sección de la exposición se oyen fragmentos de las óperas inspiradas en el devenir de los Tudor
Bocetos de vestidos para óperas y obras de teatro
sábado, 23 de mayo de 2015
Palais Tokyo y II
Continuando con la visita del Palais de Tokyo, toca ahora ver los sótanos y los pabellones exteriores. Como muchas de las obras expuestas son intervenciones, performances y actividades, el espacio de creación artística cambia constantemente. La visita de hoy no se parecerá en nada a la visita de hace unos meses ni a la que podremos hacer dentro de un año. Esto forma parte de su atractivo y también de su complejidad. El centro se comporta como un ser vivo que cambia, evoluciona, se relaciona con el mundo... de hecho, este autodenominado antimuseo tiene un embarcadero propio en el Sena, un jardín, una explanada en la que realizar conciertos y actuaciones y dos restaurantes con terraza.
Los sótanos son un lugar muy especial de este centro ya que se encuentran obras por todas partes: en las escaleras, en las vigas, en las paredes... Cualquier lugar es bueno para lanzar una propuesta. Aquí, más que en ningún otro rincón del palais, se ve que el edificio está en permanente revisión. Digamos que los espacios son como un lienzo en blanco para los artistas que pueden mostrar su creatividad sin apenas limitaciones.
En el final del recorrido, me encontré con una obra del artista español Fernando Sánchez Castillo llamada Guernica Syndrome y que está compuesta por varias piezas creadas con restos del Azor, el barco del dictador Francisco Franco. Sánchez Castillo adquirió el yate en 2.011 y lo desguazó para crear este conjunto escultórico.
Y por si tantas obras os han dejado con ganas de más, podéis visitar la tienda y comprar libros de arte. Tiene tantos y tan variados (de arte de todas las épocas y estilos, de moda, de filosofía, de política...) que parece una librería más que una tiendecita de recuerdos. Y si entra hambre, nada mejor que comer algo ligero en su cafetería. Para aquellos que prefieran algo más contundente, se puede comer y cenar en el restaurante Tokyo Eat que también es un espectáculo en sí mismo y siempre está llenísimo. A pesar del nombre y de las constantes referencias a Tokyo, el plato estrella es el steak tartar. Y para los más elegantes, el Monsieur Bleu, en el ala oeste, con sus recetas de cocina-fusión que se pueden disfrutar durante todo el día.
Performance en la que participan los visitantes
Los sótanos son un lugar muy especial de este centro ya que se encuentran obras por todas partes: en las escaleras, en las vigas, en las paredes... Cualquier lugar es bueno para lanzar una propuesta. Aquí, más que en ningún otro rincón del palais, se ve que el edificio está en permanente revisión. Digamos que los espacios son como un lienzo en blanco para los artistas que pueden mostrar su creatividad sin apenas limitaciones.
Obras de diferentes exposiciones y artistas
En el final del recorrido, me encontré con una obra del artista español Fernando Sánchez Castillo llamada Guernica Syndrome y que está compuesta por varias piezas creadas con restos del Azor, el barco del dictador Francisco Franco. Sánchez Castillo adquirió el yate en 2.011 y lo desguazó para crear este conjunto escultórico.
Guernica Syndrome
Y por si tantas obras os han dejado con ganas de más, podéis visitar la tienda y comprar libros de arte. Tiene tantos y tan variados (de arte de todas las épocas y estilos, de moda, de filosofía, de política...) que parece una librería más que una tiendecita de recuerdos. Y si entra hambre, nada mejor que comer algo ligero en su cafetería. Para aquellos que prefieran algo más contundente, se puede comer y cenar en el restaurante Tokyo Eat que también es un espectáculo en sí mismo y siempre está llenísimo. A pesar del nombre y de las constantes referencias a Tokyo, el plato estrella es el steak tartar. Y para los más elegantes, el Monsieur Bleu, en el ala oeste, con sus recetas de cocina-fusión que se pueden disfrutar durante todo el día.
Imagen del Tokyo Eat
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