sábado, 25 de julio de 2015

El Presionismo: de la calle a los museos

Si tuviera que destacar alguna exposición de todas las que he visitado en esta temporada, tendría que destacar dos: la de Velázquez por su importancia artística e histórica y ésta del Presionismo que traigo hoy aquí. Para mí, ha sido toda una sorpresa encontrar manifestaciones artísticas tan profundas e interesantes en lo que, para muchos, empezó siendo una mera gamberrada. Para entendernos, realizar graffiti en la vía pública es ilegal pero, como cualquier creación humana, puede llegar a convertirse en un arte. No es lo mismo realizar cuatro rayajos que crear una obra técnicamente bien hecha y con una intención determinada. Ahí está la diferencia entre el acto vandálico y el arte. Y en la muestra de la Pinacoteca, he encontrado grandes y originales artistas, provenientes todos ellos de la calle y no de las academias. Aunque debo reconocer que el nombre de la exposición está un poco traído por los pelos ya que han querido enlazar con varios movimientos pictóricos (impresionismo, expresionismo...) para crear una nueva tendencia. Según la exposición, Presionismo vendría de la presión que hay que ejercer en el bote para pintar con el aerosol.



Folleto de la exposición
La característica principal de estas obras es la utilización de colores muy vivos y el contraste que se produce entre ellos lo cual tiene sentido ya que, al ser un arte callejero, se busca llamar la atención en un entorno urbano y, por tanto, gris. También destacan las firmas que en ocasiones se convierten en el objeto de la obra y otros elementos de escritura que aparecen  mezclados con las figuras. Las firmas son especialmente importantes porque, al tratarse de un arte callejero, se busca la reafirmación del individuo y su personalidad.

Comienza el recorrido hablando de Rammellzee, el creador del rap y el primer graffitero que realizó una exposición en un museo. Rammellzee no sólo abrió el mercado del arte sino que traspasó la frontera de la pintura sobre muros creando obras sobre diferentes materiales, como lona alquitranada, cartón o metal, y sumando otros elementos al estilo de un collage. De este artista multidisciplinar encontramos, entre otras obras, una puerta que por un lado representa los años 80 y por el otro, la Edad Media.

Seguimos con obras de otros artistas como las piezas de Crash, inspiradas en la cultura pop, o el autorretrato de Lady Pink que es, además, el cartel de la exposición y cuyos colores coinciden, casualmente, con los del logotipo de la Pinacoteca. También hay varios graffiti de la colección Gallizia, la primera del mundo dedicada al arte urbano y que ha llegado a exponer en el mismísimo Palacio Matignon, sede de la presidencia del Gobierno y residencia del Primer Ministro francés, o en el Grand Palais de París. Finaliza la muestra con más graffiti de Koor, Toxic y, de nuevo, Rammellzee.

Como decía al principio, es una muestra interesante, impactante y bastante bien organizada por temas. Por desgracia, no ha despertado mucha expectación: el día que yo la visité era viernes por la tarde y las salas estaban vacías. Sinceramente no lo entiendo. Creo que el tema es uno de los más sencillos de entender por el gran público y bastante atractivo, desde luego, más que la decepcionante exposición de la época de Klimt. Parece que la Pinacoteca no anda muy fina últimamente con su estrategia de marketing.  En cualquier caso, creo que puede jugar en contra de esta exposición el tópico de que los graffiti sean un arte menor y una expresión nacida, para muchos, como un mero acto vandálico.

martes, 21 de julio de 2015

El policía cantante y otras locuras de Montmartre

Después de una semana de calor sofocante, la noche de sábado y el domingo nos han dado un respiro y he estado dando un paseo por Montmartre. Además de los típicos retratistas que persiguen a los turistas, hay una nueva especie de artistas: los dibujantes de siluetas. Aparte de recordarme una escena de los Simpson, he comprobado que tenían éxito, varios clientes hacían cola. Otros que también tenían público eran las heladerías pero no por su calidad precisamente. He tenido la oportunidad de probar varios helados en París y, por desgracia, sólo he encontrado una muy buena heladería en todo París y dos que puedo considerar buenas sin más. De las que hay en Montmartre, todas me han parecido malas, incluso las autodenominadas artesanales me han parecido vulgares puesto que sus helados estaban llenos de aromas artificiales y edulcorantes industriales. Y todas ellas, carísimas, como corresponde a un producto pensado para los turistas.

También se andaban ganando la vida los músicos callejeros, unos con más fortuna que otros. Justo delante de la entrada del Espace Dalí, del que os hablaré más adelante, había dos guitarristas que tocaban muy bien y, mientras yo esperaba a comprar mi entrada, ha llegado la policía y he visto una de las escenas más surrealistas que he vivido desde que estoy en París, muy adecuada teniendo en cuenta el lugar y que el propio Dalí afirmaba "El surrealismo soy yo". Si ya viví una situación extravagante con los bomberos, la de hoy con la policía local no se queda atrás. El coche se ha acercado y el policía que conducía se ha puesto a hablar con los músicos a través del megáfono como si de un coche que obstaculizara el paso se tratara. No contento con su charla con los guitarristas, llena de bromitas en plan "estamos haciendo ronda para ver si los músicos callejeros cantáis bien", el agente se ha dirigido al público dando la bienvenida a París a todos los turistas en varios idiomas y, al verme en la puerta del Espace Dalí, ha empezado a hablar en español. A continuación ha dado media vuelta al coche y se ha marchado, no sin antes arrancar los aplausos de los presentes.

No sé si es la tensión por la alerta terrorista constante o el cansancio de estar siempre vigilando a los carteristas y estafadores varios que hay en el barrio pero parecía como si los agentes de este coche patrulla tuvieran ganas de pasar un buen rato para compensar otros que no lo son tanto.


 El coche patrulla que llega

El coche patrulla que se marcha

domingo, 19 de julio de 2015

Sobrevivir a la multitud del 14 de julio

Ya comenté aquí que había una gran fiesta preparada para el 14 de julio y que no tenía claro si podría asistir. Pues bien, para eso están los amigos: para organizar el plan y hacer que una se pase toda la tarde rodeada de una multitud bebiendo champán caliente y, al final, llegar a casa a las tantas y dormir sólo cuatro horas porque al día siguiente hay que trabajar. Gracias por una noche maravillosa.

Debo decir que, a pesar de los miles de personas que había tendidas en los jardines de los Campos de Marte, no se registraron apenas incidentes. Después de comer cualquier cosilla, mientras se escuchaba de fondo el concierto en el que se mezclaron arias de ópera con canciones de cine, se iluminó la Torre Eiffel con los colores de la bandera francesa y empezó a sonar La Marsellesa, momento en el que los allí presentes empezaron a desgañitarse. Para una española, resulta exótico oír estas muestras de patriotismo: ya sabéis que el himno español no tiene letra. Tras este sentido momento dio comienzo el castillo de fuegos artificiales que, según algunos amigos franceses, ha sido el mejor de los últimos años. El tema fue París se abre al mundo, una puesta en escena que forma parte de la estrategia para concienciar a los parisinos de los beneficios de organizar unos Juegos Olímpicos en la ciudad. El objetivo es 2024. Recordemos que París ya se quedó a las puertas de celebrar unos Juegos en 2012 aunque, finalmente, fue Londres quien se llevó al gato al agua. La carrera olímpica ha empezado en París y ya se verá cómo acaba. Esperemos que no ocurra como en Atenas o en Montreal, ciudades en las que los Juegos acabaron siendo un lastre económico que aún está por solventar.



 No había ni un palmo de hierba donde sentarse y eso que aún faltaban cuatro horas para el comienzo de los fuegos

El escenario donde actuaron la orquesta, el coro y los solistas era una horterada

No hay manera más francesa de celebrar el 14 de julio que brindando con un buen champán. Lástima que los 40 grados de temperatura lo habían convertido en sopa

martes, 14 de julio de 2015

La gran fiesta del 14 de julio

Como todos sabéis, hoy es la Fiesta Nacional de Francia, el día en que se conmemora la Toma de la Bastilla. Todos los años se celebra un gran desfile militar en los Campos Elíseos en el que toman parte los diferentes cuerpos del Ejército y una representación de un ejército extranjero invitado que, en el de este año, es el de México. Aunque el de hoy será un desfile más corto que el de años anteriores por motivos de presupuesto y de seguridad, hay que recordar que Francia sigue en alerta terrorista, no por ello será menos emotivo ni menos polémico. Más bien al contrario. Los atentados terroristas ocurridos en territorio francés y los sufridos por ciudadanos franceses, tanto militares como civiles, en África y Oriente Medio serán recordados durante el desfile y sus víctimas homenajeadas. Además, la elección de México como país invitado al desfile y la presencia de su presidente Enrique Peña Nieto han despertado no pocas críticas ya que se considera que el gobierno mexicano no actúa con la suficiente dureza contra el crimen organizado y en favor de los derechos humanos.

Sea como fuere, este plato fuerte va acompañado de otros acontecimientos menos oficiales, más populares. En esta categoría nos encontramos las verbenas que organizan los bomberos en diferentes distritos de la ciudad y a las que puede ir cualquier vecino ya que la entrada es libre y, en muchos casos, gratuita. También hay un concierto al aire libre en los Campos de Marte a cargo de la Orquesta Nacional de Francia y el coro de France Radio en el que se interpretarán obras de Berlioz, Verdi, Puccini o Wagner. Para culminar la fiesta, en la Torre Eiffel, habrá un gran castillo de fuegos artificiales cuyo tema será París acoge al mundo. Me encantaría poder hacer fotos del desfile y de otras actividades pero me toca trabajar este festivo. Eso sí, espero no perderme los fuegos.

De momento, os dejo con imágenes de lo poco que queda de la antigua cárcel de la Bastilla, el lugar en que empezó todo.

 Una placa nos indica el perímetro de la antigua cárcel

 Otra indicación del perímetro, esta vez, en una estación de metro

 Y estas cuatro piedras es lo único que queda de la cárcel y están en la estación de metro Bastilla, en el andén de la línea 5


martes, 7 de julio de 2015

Velázquez conquista París

Velázquez ha triunfado por completo en París. Su exposición despertó mucha expectación, antes incluso de su inauguración, ya que estaba previsto que el acto de la misma lo presidieran los Reyes de España pero, como ya os conté, aquella visita fue aplazada. El interés por la muestra continuó más tarde de manera que es una de las exposiciones más visitadas de toda la historia del Grand Palais y una cita ineludible para parisinos y visitantes. Las colas que había para la visita eran tremendas: no resultaba nada raro tener que esperar dos horas para poder entrar. Es fácil entender este éxito porque en toda Francia sólo hay tres cuadros del pintor sevillano y esta exposición es completísima. El Grand Palais alberga obras de todas las etapas de Velázquez y venidas de todas las partes del mundo: el Museo del Prado ha aportado varias piezas, otras han venido desde museos norteamericanos. Además, también incluye obras de otros pintores y escultores como su maestro y suegro Francisco Pacheco, su esclavo liberto Juan de Pareja y su yerno y discípulo Juan Bautista del Mazo.

Por mi parte, sólo puedo expresar cosas positivas de la exposición que el Gran Palais ha dedicado a Velázquez. En primer lugar, es inmensa pero no se hace pesada porque está bien organizada por etapas y bien explicada. En segundo lugar, porque se dan a conocer momentos de la vida del pintor en relación con otros hechos coetáneos como guerras, establecimientos de dogmas religiosos y sucesos relacionados con la familia real española de la que Velázquez era pintor oficial. Para finalizar, esta muestra me ha permitido ver tres obras que no pensaba ver en los próximos años y, mucho menos, juntas: La venus del Espejo, El retrato de Inocencio X y La Infanta Margarita vestida de azul. Aquí están las tres venidas de Londres, Roma y Viena respectivamente. Además, he podido disfrutar otra vez de algunas obras magnas del Prado como el retrato ecuestre del Principe Baltasar Carlos o el de la infanta Margarita con vestido rosa.

Una exposición fantástica que me encantó pero que, por desgracia, ya se acaba. Velázquez ha triunfado en París como sólo los grandes artistas pueden hacerlo.

Cartel de la exposición

viernes, 3 de julio de 2015

Actividades de fin de semana en el asador de pollos

París se ha convertido estos últimos días en un infierno. Las temperaturas han superado los 40 grados y los picos de contaminación están entre los máximos del año. Además, sopla un viento de bochorno de lo más desgradable. Todo lo anterior junto hace que caminar por la calle sea una prueba de fuego y nunca mejor dicho. París se ha convertido en una enorme sauna, una parrilla gigantesca, un asador de pollos descomunal. Se repiten las indicaciones sobre salud pública propias de olas de calor como beber agua, alimentarse bien, no hacer grandes esfuerzos, estar atento a las personas más vulnerables como niños y ancianos... Lo que nadie cuenta es que caminar es un suplicio ya que del asfalto parece que sale fuego y, al haber tanta contaminación, la piel está pegajosa pero no termina de transpirar, que sería lo deseable, dado que es el mecanismo que el cuerpo tiene para regular la temperatura.

A pesar del calor, la vida sigue y, en una gran ciudad, hay que continuar organizando acontecimientos aunque algunos de ellos no sean los más indicados para estas fechas. Este fin de semana va a haber todo tipo de actividades y éstas son algunas.

En primer lugar, la universidad Judeo-española. Como ya os conté aquí, la mayoría de los judíos franceses son de origen sefardí de manera que, desde hace tres años, la Fundación para la Memoria de la Shoah organiza una universidad de verano para dar a conocer la cultura, el idioma, y las tradiciones de este colectivo. Del 5 al 10 de julio se celebrarán diversas actividades como conciertos, charlas, talleres... Totalmente recomendable a la par que incompatible con los horarios de trabajo.


Cartel promocional de la Universidad judeo-española
Otros dos actos que se van a celebrar también este fin de semana son la Caza de Tesoros y la jornada de información alimentaria sobre la cosecha de temporada. El primero es un concurso por equipos que aúna misterios, cultura y mucha diversión. El segundo, una puesta en común de información culinaria, recetas, productos ecológicos y de temporada y promoción de la alimentación sana. No sé en qué estado quedarán los alimentos con este calorazo.

Promoción de la Caza de Tesoros y de la Cosecha Sostenible

Pero no todo podía salir bien: había prevista una jornada del deporte femenino para este sábado pero ha sido suspendida a causa de la ola de calor. Menos mal, sólo de pensar en hacer deporte en plena calle con estas temperaturas, me estaba mareando.

Evento suspendido por razones de salud pública

lunes, 29 de junio de 2015

Île-de-France vista desde el cielo

Estuve leyendo los diarios on-line y me encontré con esta noticia. En un período tan convulso y con una gran crisis económica que ya está durando demasiado, cada vez más personas deciden mudarse a las grandes ciudades y sus alrededores en busca de oportunidades de trabajo. Si ya impresionan las grandes concentraciones urbanas desde dentro, mucho más lo hacen las imágenes a vista de pájaro. Estas informaciones me han recordado unas fotos de la región de Île-de-France vista desde el cielo que el propio consejo francilien ha colocado en su sede central, cerca del Hôtel des Invalides. Espero que os gusten.



viernes, 26 de junio de 2015

Hay que seguir adelante

Otra vez Francia se ha visto golpeada por un atentado terrorista y, ésta vez, ha coincidido en el tiempo con otros atentados, uno en Túnez y otro en Kuwait. Como viene siendo habitual, cada vez que aumentan las expectativas de sufrir un atentado o éste se produce, el ejército y la policía toman las calles. Además, la vigilancia en centros comerciales y lugares de grandes aglomeraciones es mucho más exhaustiva de manera que todo se complica y ralentiza. Por si no fuera suficiente, la gente tiene miedo. Creo que la peor de las consecuencias que tiene el terrorismo es ésa: causar miedo, alterar el estado de ánimo para dejar de hacer la vida normal y trastocar la rutina con el consiguiente estrés para todos. Un amigo estaba estudiando en la Biblioteca François Mitterrand y se ha marchado a casa, una compañera de trabajo quería aprovechar las rebajas para hacer unas compras y lo ha pospuesto, otra amiga pensaba visitar Vincennes este fin de semana pero se ha buscado un plan alternativo porque el recinto donde está el castillo pertenece al Ministerio de Defensa y, en él, se ubican instalaciones militares.

Hay que continuar con el trabajo, con el ocio, con los estudios, con los planes que tengamos aunque resulte difícil. Esas serán nuestras pequeñas victorias contra el terrorismo.

Furgones policiales desplegándose por la plaza de la Bastilla

miércoles, 24 de junio de 2015

Empiezan las rebajas

Ha llegado el gran día que muchas, y muchos también, estábamos esperando. Hoy, 24 de junio, empiezan las rebajas, dos meses de reducción en los precios que hay que aprovechar como sea. Y, como todos los años, hay gente esperando desde antes de que los almacenes abran sus puertas. Que disfrutéis las rebajas como pienso hacerlo yo.

 



lunes, 22 de junio de 2015

El día de la música y de los padres

Este fin de semana han ocurrido muchas cosas importantes y hay dos que destacan sobre las demás. La primera es la fiesta de la Música: un evento en el que los barrios y ciudades se llenan de actuaciones musicales de todos los estilos. Un paseo por cualquier barrio de París es como estar en un festival pero sin tantas aglomeraciones y mucho más accesible.

 Cualquier lugar es bueno para tocar 

 Algunos disponen de un escenario para ellos solos

 Pero una esquina también está bien

 Incluso dentro de los bares y restaurantes había actuaciones

Este 21 de junio también se celebraba el día del Padre que siempre es el tercer domingo de junio. Aunque la invasión publicitaria ha sido mucho menor que la que hubo para el día de la Madre, que se celebró el último domingo de mayo, ha habido una campaña que me ha encantado y no he podido resistirme a subir las fotos.


Hasta el padre más oscuro del cine exige un regalo por su día


sábado, 20 de junio de 2015

Iconos americanos en el Grand Palais

Ya os conté hace unos días que ando muy liada y no tengo tiempo de casi nada pero tenía una cuenta pendiente con esta exposición maravillosa que visité hace unos días en el Grand Palais. Se trata de una muestra de algunas de las obras del Museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMOMA) y de la colección Fisher. Los más grandes artistas de la segunda mitad del siglo XX están representados aquí. Esta muestra no es demasiado grande pero reúne en torno a cuarenta obras de magníficos artistas dando especial importancia a la singularidad de cada uno y mostrando que lo importante ya no es tanto el objeto de la obra sino la visión del autor. El pop art, el minimalismo, la abstracción, el expresionismo, el geometrismo... todas las tendencias de los años 50 y 60 están representadas aquí. Si os interesa, tenéis que daros prisa porque finaliza el 22 de este mes. Os dejo con algunas imágenes.

Cartel anunciador

 Obra de Andy Warhol sobre la imagen de Jackie Kennedy
 Obra de Brice Marden


 Obra de Agnes Martin



 Obra de Richard Diebenkorn



 

viernes, 19 de junio de 2015

Las exposiciones de la Biblioteca

Como aquí en París todo lo hacen a lo grande, la Biblioteca Nacional también es enorme: cuatro torres en forma de libros abiertos de más de veinte plantas de las cuales sólo una pequeña parte se pueden visitar ya que la mayoría son archivos históricos a los que sólo los investigadores tienen acceso. Entre estos enormes edificios, hay una gran explanada y un bosque subterráneo. ¿Os suena raro? Pues es así y he añadido una foto para que lo veáis. Si deseáis conocer más datos sobre el edificio podéis ir aquí


 Exteriores de la Biblioteca desde ambos lados del Sena

 Bosquecillo interior. No, no es un jardín. 

Dos globos terráqueos en las zonas de espera

La entrada a la Biblioteca no es gratis, salvo algunos días específicos y a partir de las 17:00 horas, y el carnet de usuario también es de pago salvo discapacitados, desempleados, funcionarios y otros colectivos de manera que, más que un carnet de usuario, es un abono. Lo bueno de tener el abono anual es que permite entrar libremente en todas las zonas abiertas al gran público y a las exposiciones temporales. Sin él, hay que pagar la entrada para un día o las entradas a las exposiciones que alberga. Tantas veces que he ido a la Biblioteca que pensaba que podía visitarlas en otro momento y, al final, tanto he ido aplazando dicho momento que una de ellas, la dedicada al rey Francisco I de Francia, está a punto de terminar. 

Por fin he entrado en las exposiciones y puedo decir que son altamente recomendables. Por desgracia, se pueden hacer fotos pero no se pueden publicar. Como soy muy legal, las pocas fotos que he hecho no las voy a subir al blog. La dedicada a Francisco I contiene algunos elementos muy importantes de su vida como su espada, que perdió cuando fue capturado por su archienemigo, y posteriormente cuñado, Carlos I de España, una armadura que le regaló el rey español una vez firmada la Paz de las Damas, y varios libros de su enorme biblioteca. También hay varios grabados, monedas, cuadros, cartas y otros objetos con su efigie.

 Cartel de la exposición de Francisco I

También es muy interesante la exposición dedicada a Edith Piaf. Ocupa un espacio enorme lleno de objetos que pertenecieron a la cantante y, sobre todo, que hablan de ella y de su exitosa carrera como entradas de sus conciertos, críticas de periódicos, carteles de sus películas y cartas y fotos de ella y sus amigos. También como platos fuertes hay una zona de karaoke para cantar sus canciones (pobres vigilantes que tienen que aguantar los berridos de las visitas) y varios vídeos con sus actuaciones y fragmentos de sus películas. Me llamaron la atención dos vitrinas muy especiales: una contenía los guantes de boxeo de su amante Marcel Cerdan y otra el César y el Oscar que la actriz  Marion Cotillard ganó por su interpretación de la Môme. Es la primera vez que veo un Oscar al natural y debo decir que brilla una barabaridad. 


Cartel de la muestra de Edith Piaf

jueves, 18 de junio de 2015

Meiji Wata-Pachi

Gracias a Fabien por su regalo y su simpatía

Como no soy la única enamorada de Japón que hay en París, un amigo llamado Fabien me ha regalado unas chuches japonesas llamadas Meiji Wata-Pachi, o eso creo, porque todas las instrucciones están en japonés, salvo estas palabras y la lista de ingredientes. El caso es que se trata de una especie de algodón de azúcar con sabor a uva relleno de escamas de caramelo carbónico, lo que en España llamamos petazetas, y sidral. El sabor es extremadamente dulce pero con el regusto ácido que dejan las gominolas y la textura es liviana como el algodón dulce pero contrasta con los copos crujientes y el picor del sidral. Además los japoneses se las pintan solos para hacer los diseños de envases y lo que en un principio me parecían instrucciones, resulta que son las viñetas de una historieta de cómic.


 El envoltorio

 El aspecto


El interior

martes, 16 de junio de 2015

Klimt y su época

Con tanto trabajo y unos horarios de locos, no tengo tanto tiempo para visitar exposiciones y cuando lo tengo, debo visitarlas de tres en tres de modo que se me acumulan las entradas pendientes. Hace tiempo estuve en la Pinacoteca para ver la muestra dedicada a La Secesión de Viena, un movimiento artístico surgido dentro del modernismo austríaco. El título de la exposición y su cartel es engañoso ya que, aunque aparece el nombre y una obra de Klimt, la exposición no gira en torno a la obra de este pintor sino que está dedicada a la Secesión y sus artistas.

Empieza la muestra con unas salas dedicadas a la época y el lugar, es decir, los últimos años del Imperio Austrohúngaro con retratos de los emperadores, los famosos e idealizados Francisco José y Sissi, mapas del Imperio y otras piezas. En esta zona, es destacable una sala dedicada a obras que representan escenas de la vida cotidiana, todas ellas de pintores como Tina Blan-Lang, Theodor von Hörmann o Josef Engelhart, que tenían algo en común: habían vivido en París y habían recibido la influencia de los pintores de vanguardia parisinos.

Después de ver muebles y objetos decorativos de la época, llegamos a la parte donde se expone el Friso de Beethoven, un fresco alegórico de la obra del músico. Klimt pintó esta obra para la Exposición que en 1.902 los artistas de la Secesión dedicaron al compositor alemán. Fue ésta la primera obra en la que Klimt utilizó los colores dorados, las formas suaves, la sensualidad y la languidez de los personajes, los temos mitológicos y alegóricos y las incrustaciones de piedras y espejos que luego se convirtieron en su sello personal, claramente insirados por las obras de arte bizantinas que el artista había conocido en sus viajes por Venecia y Rávena. El friso tuvo tan gran éxito y fue tan impactante que Klimt recibió muchos encargos para decorar palacios y pintar cuadros en este estilo tan personal. No importan las modas ni los estilos, la llamada época dorada de Klimt está por encima del paso del tiempo, es claramente reconocible y una marca personalísima del pintor.

La palabra Klimt aparece bien grande. Será por eso que mucha gente sale decepcionada de la visita.

En esta exposición, sin embargo, las obras de Klimt son escasas. No se trata de una retrospectiva ni mucho menos. Es más, la mayor parte de las obras de Klimt que podemos contemplar no pertenecen a su etapa dorada sino a sus primeros años de pintura realista. De sus obras más conocidas sólo hay tres: Judith, Salomé y el Friso. Casi son más destacables y representativas del momento las obras de otros artistas como Kokoschka, las esculturas cerámicas de Michael Powolny, los paisajes de Heinrich Kühn y Carl Moll o los retratos de Max Kurzweil o Koloman Moser. Todas esas obras muestran ya un adelanto al expresionismo que surgirá posteriormente.

En conclusión, muchas personas me comentaban que querían ver esta exposición de Klimt pero, como decía al principio, ésta no es una exposición sobre Klimt aunque, por la expectación despertada, lo parece. El que sólo quiera ver Klimt se sentirá muy decepcionado El que desee conocer la época previa a la Primera Guerra Mundial y la evolución de los estilos artísticos que luego supusieron un impulso a las vanguardias existentes. Además, los carteles informativos son demasiado largos y farragosos de manera que no ayudan a la comprensión de la exposición y, como siempre, las visitas guiadas entorpecen la fluidez de la muestra ya que las salas son de pequeño tamaño y se forman tapones en las mismas. Como ya he comentado en alguna ocasión, no se permiten fotos en la Pinacoteca. La exposición finaliza el 21 de junio.


Croquis de la exposición

lunes, 15 de junio de 2015

El deporte invade el centro

Ayer 14 de junio, se celebraron dos eventos deportivos importantes y situados muy cerca el uno del otro: las 24 horas del vélib' y el Quai 54 de baloncesto. La primera es una carrera ciclista amistosa en la que cualquier particular puede participar con la única condición de utilizar una bici de alquiler público, las llamadas vélib'. Las 24 horas sólo han sido 12, en realidad, y han venido acompañadas por un montón de actividades alternativas como campeonatos de petanca, carrera ciclista infantil y espacios de participación ciudadana. También había una zona con food-trucks que son la gran moda gastronómica del momento.




 No es la última etapa del Tour, pero está muy bien

 Esta zona también tenía mucho éxito

 Los dependientes de esta pizzería llevaban camisetas de rayas a tono con la exposición de Gaultier que se encuentra justo al lado, en el Grand Palais, y de la que os hablaré pronto. 

 La pizza Margarita estaba buenísima

El Quai 54, por su parte, es mucho más profesional. Es un espectáculo de baloncesto en el que se mezclan todos los elementos más llamativos de este deporte como concursos de mates, partidillos tres contra tres y actuaciones en los descansos, especialmente de música hip-hop. Durante todo el fin de semana, algunos jugadores de la NBA han participado en este acontecimiento y varios raperos han amenizado las pausas. Máxima expectación, 20.000 espectadores y una pantalla gigante en la plaza Concorde que estaba tomada por la policía.


 La Concorde cortada y llena de policías

 Pantalla gigante