martes, 6 de octubre de 2015

Retrospectiva de Mme. Le Brun

Hace unas semanas, conocí las nuevas exposiciones que se preparaban en París para este otoño-invierno y me llevé una gran sorpresa al ver que, por primera vez, Francia iba a dedicar una retrospectiva a Mme. Le Brun a la que conocimos aquí. No me maginaba, cuando escribí la entrada, que volvería a hablar de aquella dama y mucho menos que tendría la ocasión de ver casi todos sus cuadros expuestos juntos, más allá de la media docena de pinturas suyas que hay repartidas entre el Louvre y Versalles. Por eso, desde el primer momento, tuve claro que iría a ver esta exposición que ha contribuido a rendir homenaje y reivindicar la figura de esta ilustre pintora: la primera mujer que entró en la Real Academia de Pintura y Escultura y la primera, también, propietaria de un taller en el Louvre en el que daba clase a sus alumnos. (Hasta hace poco tiempo, además de museo, el Louvre era escuela de Bellas Artes y los maestros alquilaban o compraban sus espacios para dar clases)

He aquí la artista

Hasta tal punto llega el deseo de reivindicar su figura que ahora la presentan como Mme. Vigée Le Brun, anteponiendo su apellido de soltera al de casada. Hija de un pintor, desde muy pequeña mostró habilidades para el dibujo y la pintura que su padre estimuló enseñándole las técnicas de pastel y carboncillo. Siendo muy joven, empezó a retratar a sus familiares y amigos lo que valió conseguir sus primeros encargos entre la aristocracia y alta burguesía de la época hasta llegar a ser la pintora de cámara de la reina María Antonieta. La reina fue una de sus más firmes valedoras para que lograra su ingreso en la Academia de san Lucas y, posteriormente, en la Academia de Pintura y Escultura. Dada su cercanía con la familia real francesa, durante la Revolución fue calumniada y perseguida hasta el punto de tener que huir del país precipitadamente con su hija. De Francia pasó a Italia, donde sus amistades y su fama como retratista le abrieron las puertas de las mejores familias del sur de Italia. Posteriormente, pasó por Austria, Prusia y Rusia donde continuó su trabajo recibiendo encargos de los personajes más importantes, incluidas las familias reales de esos países. Especialmente fecunda, fue su relación con la casa imperial rusa que le encargó varios retratos de algunos de sus miembros.

La Paz y la Abundancia, obra que le valió convertirse en académica

Posteriormente, en la época napoleónica, regresó a Francia donde volvió a recibir encargos de las familias más importantes, incluida la familia Bonaparte. Unos años más tarde, realizó un viaje a Inglaterra en el que tuvo la oportunidad de retratar a algunos nobles y ricos comerciantes. De regreso a Francia, cultivó una de sus últimas pasiones, quizá la menos conocida, la de pintar paisajes, a la que se empezó a aficionar durante su estancia en Italia.

Algunos de los paisajes que pintó Mme. Le Brun

Hay que reconocer que buena parte del éxito del que disfrutó Mme. Le Brun durante su vida se debió a su realismo idealizado, es decir, a reflejar los rasgos de sus clientes pero algo embellecidos. Su excelente técnica, la dulzura de las composiciones y los colores cálidos que empleaba le valieron contar con una selecta y fiel clientela. Aunque tampoco faltó la polémica en su vida. En primer lugar, por el hecho de ser mujer, tenía muy difícil el acceso a formación y a los organismos culturales de la época. Después, al tener una relación de mucha confianza con la reina María Antonieta, decidió pintarla en camisa, es decir, en una prenda de interior, sin vestido, lo que provocó un escándalo en la época. Finalmente, al ser una pintora que realizaba sus retratos por encargo, no le faltaron los clientes insatisfechos como la zarina Catalina II a la que no le gustó nada el retrato conjunto de las dos hijas del zarevich Pablo.

 La reina de Francia en camisa y con sombrero de paja. Un escándalo.

 El retrato de las grandes duquesas juntas disgustó a la zarina Catalina II

Cabe destacar, también, que fue una gran pintora de retratos infantiles y una de las primeras artistas en dar una imagen tierna y amorosa de la maternidad por lo que abundan en su obra los retratos de madres en actitud cariñosa con sus hijos, empezando por el de ella misma con su hijita Jeanne.

Mme. Le Brun abraza cariñosamente a su hija Jeanne

Como opinón personal, debo decir que la exposición está muy bien realizada, ordenada y explicada. Se comprenden bien las obras en su contexto y a nivel pictórico. Además, se incluyen obras de otros artistas contemporáneos y también de otras mujeres artistas de la época y décadas posteriores. Asimismo, se analiza la situación de las mujeres artistas y hay varios cuadros de talleres de pintoras famosas. A pesar de todo lo anterior, debo destacar que hay algunos fallos importantes: es un poco raro que el cartel de la exposición no sea un autorretrato de los varios que pintó, inspirada por el gran maestro Rubens, sino la imagen de otra persona. Tampoco hace referencia a su taller en el Louvre aunque sí se habla de su labor como maestra.

Cartel de la exposición

Por suerte para todos, no se hacen apenas referencias a anécdotas tontas como los caprichos de sus clientes (los retratos de algunas damas de la familia Bonaparte y de ciertas nobles italianas tuvieron que ser corregidos y modificados varias veces) pero para esas estupideces ya están los guías. Durante toda mi visita, estuve detrás de un grupo de personas de la tercera edad que llevaban una guía que les iba contando que una dama retratada era un poco ligera de cascos, en lugar de hablar de la dulzura de los trazos, el dibujo sutil o los colores cálidos de la obra. Por encima de superficialidades, el arte de Mme. Le Brun permanece inalterado con el paso de los siglos, mostrando la cara amable de aquellos personajes que un día posaron para ella con el convencimiento de que la artista sería capaz de sacar de ellos toda la luz, la armonía y la delicadeza que llevaban dentro y cuya maestría la convirtió en, seguramente, la gran dama de la pintura francesa.


viernes, 2 de octubre de 2015

Salón de artistas de París

El ayuntamiento de París ha organizado, desde el 21 de septiembre y hasta el 10 de octubre, su tradicional Salón de Artistas en el que los funcionarios públicos de la villa de París pueden exponer sus obras. La muestra se celebra en el Hôtel de Ville y la entrada es gratuita. Al no ser artistas profesionales, no hay mucho público asistente pero vale la pena ver la exposición porque, como el arte contemporáneo está tan loco, algunas de estas obras no tienen nada que envidiar a algunas que se exponen en galerías y museos y que están sobrevaloradas. No falta de nada: hay pintura, escultura, grabado, acuarela, dibujo, fotografía, instalaciones y artes aplicadas. Sí que es cierto que, en las pocas instalaciones que hay, se nota la falta de medios pero, en muchas otras obras, el nivel y la originalidad son altos. Detrás de ese policía municipal, de esa maestra de escuela, de ese bombero o de esa administrativa que nos atiende puede haber un artista que, en cuanto llega a su casa, empieza a desarrollar sus dotes artísticas y ha decidido compartirlas con el público exponiendo sus mejores obras . De entre todas ellas, un jurado profesional otorgará diferentes premios para cada categoría y el público, decidirá otro. Os dejo algunas imágenes.





En esta obra, Alicia se ha trasladado al mundo de Hokusai

jueves, 1 de octubre de 2015

El encuentro con los notarios

Como todos los años, los notarios salen al encuentro de los ciudadanos para dar a conocer su profesión y resolver dudas de forma anónima y gratuita aunque, esta vez, con las protestas por la Ley Macron como telón de fondo. Esta mañana, ha comenzado la jornada con una gran cola de personas que deseaban relizar alguna consulta o asesoría en la sede del Colegio Notarial en el 1, Boulevard Sebastopol. Mañana viernes y el sábado continuarán las consultas y el resto de actividades como conferencias, debates y presentación de publicaciones. Si tenéis alguna duda jurídica de derecho civil o mercantil, no dudéis en acudir o en poneros en contacto con la Cámara de Notarios por email o teléfono.




miércoles, 30 de septiembre de 2015

Imago: desarrollo del festival

Ya tenemos ganador del festival Imago de cortometrajes iberoamericanos. La película triunfadora ha sido la argentina La Reina de Manuel Abramovich, la historia de una niña ganadora de un certamen de belleza infantil. Además también han sido galardonadas con la mención especial el corto de animación Fuligem y la original Todo un futuro juntos, portuguesa y española, respectivamente. Esto en lo referente a los premios que otorga el jurado. En lo relativo a los premios populares, Muros se ha llevado a casa los dos premios, es decir, el del público y el de los estudiantes.

Me ha encantado poder participar en este festival ya que los cortos son la cenicienta del cine, los grandes olvidados, y no es fácil acceder a ellos. Como dijo Baltasar Gracián: "lo bueno, si breve, dos veces bueno" y en Imago se ha cumplido esta máxima. Debo dar las gracias nuevamente a la organización por haberme invitado y por haberme dado la oportunidad de darlo a conocer a través de mi blog. También debo felicitarles por la preparación del evento y por la selección de los filmes que han sido variados, entretenidos, emotivos, divertidos... de todo un poco. Además de poder disfrutar de los cortometrajes, también había otras actividades como conciertos y entrevistas a los realizadores, incluso una degustación de jamón al corte, gentileza de Monte Nevado, uno de los patrocinadores. En resumen, una experiencia fantástica y un plan alternativo a lo habitual. Estoy deseando que llegue la próxima edición.


Mesa con platos de jamón recién cortado
Carol Villanueva, la directora del festival, con Javi, nuestro cortador de jamón
Presentación de una sesión de cortos
Los directores respondieron las preguntas del público asistente

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Té, café o chocolate?

Ya faltan pocos días para que termine una de las exposiciones más deliciosas que han tenido lugar este verano en París. Y lo de deliciosa no es en sentido figurado sino real. Se trata de una exposición que el Museo Cognacq-Jay ha organizado en torno a la llegada y creciente popularidad del té, el café y el chocolate a Francia en el siglo XVIII. Como todas las novedades, sobre todo aquellas que provocan un gran placer, no faltaron detractores a estas exóticas bebidas porque las consideraban drogas extranjeras. La verdad es que no les faltaba razón: las tres sustancias son muy adictivas. Dado el alto precio de la materia prima que se importaba desde las colonias asiáticas, africanas y americanas, fueron en un principio bebidas de lujo consumidas sólo por la nobleza y la alta burguesía lo que contribuyó a darles una imagen de prestigio y buen gusto. Las damas elegantes, como las salonistas, las servían en sus reuniones sociales lo que contribuyó, también, al desarrollo de bellas piezas cerámicas creadas expresamente para el servicio de tan sabrosas bebidas que, además iban acompañadas de dulces, para contrastar con el sabor amargo de las mismas.

 He aquí las culpables: las tres plantas exóticas que revolucionaron Europa

Como la popularidad del té, el café y el chocolate no paraba de crecer, su producción fue aumentando lo que, unido a la mejora en el transporte, hizo que su consumo llegara a clases medias y populares. De este modo, se abrieron los primeros lugares de consumo público (teterías, cafeterías, chocolaterías), es decir, establecimientos especializados en el servicio de estos productos que desarrollaron tres nuevas comidas tal como las conocemos hoy en día: el desayuno, la merienda y la recena, que se tomaba en torno a medianoche después de haber asistido a algún espectáculo o fiesta importante, para no irse a dormir con el estómago vacío.

 La condesa Du Barry, amante de Luis XV, a punto de tomar un café. El rey también era muy aficionado a esta bebida.

Maleta con un precioso servicio de porcelana en rosas, verdes y dorados

Ademas del atractivo de la exposición en sí, que es muy pequeña pero muy interesante, se puede visitar el resto del edificio, un hôtel de una familia de la alta burguesía industrial lleno de obras de arte y de objetos decorativos de primer nivel del que os hablaré más adelante. Mientras tanto, disfrutad de una taza de un buen té, café o chocolate como si fueráis cortesanos de aquella época.

Hasta el cartel de la exposición es bonito


Para finalizar la visita, en el patio del edificio, habían instalado un bar para degustar cualquiera de las bebidas protagonistas de la exposición y unos dulces y, en su librería, compré las Cartas Filosóficas de Voltaire, otro gran consumidor de café, que ya leí hace años en su traducción al español pero que estoy releyendo ahora en versión original.

 Pequeño bar para terminar de una forma placentera la visita

El servicio no es de porcelana fina pero tanto el café como las pastas estaban muy buenos


martes, 22 de septiembre de 2015

Imago: festival de cine iberoamericano

Mi agradecimiento a Carol Villanueva por invitarme al evento y darme a conocer este festival.

El pasado domingo fui invitada a la inauguración del festival de cine iberoamericano Imago. El acto, que tuvo lugar en el Café El Sur en pleno Barrio Latino, fue una breve presentación de los actos de divulgación de la cultura iberoamericana en París. Este festival no sólo consta de proyección y concurso de cortometrajes de los países iberoamericanos sino también conciertos, conferencias y encuentros lúdicos y gastrónomicos. Diversos lugares como el cine La Clef o la Universidad París VIII serán los centros donde se podrán ver estas películas y disfrutar de los actos que les acompañan. Durante esta semana, os iré informando del desarrollo de Imago y de los actos más destacados que se produzcan en él.

Imagen del folleto
 
Al ser un bar argentino, qué mejor que una cerveza Quilmes y unas empanadas
 
Momento de la presentación

lunes, 21 de septiembre de 2015

Daum en el Espace Dalí

Últimamente, mi vida social es un no parar. La semana pasada tuve la oportunidad de asisitir a la inauguración de la exposición que el Espace Dalí dedica a las obras que la empresa cristalera Daum desarrolló junto al propio Dalí y otros artistas. En 1.968, Antonin Daum, propietario de una fábrica de cristal, decidió proponer al artista ampurdanés la creación de varias esculturas en pasta de vidrio. La colaboración gustó tanto en chez Daum que, posteriormente, trabajaron con otros artistas como César, Carlos Mata o Louis Derbré. La totalidad de las obras de Dalí para Daum y una importante selección de piezas de otros artistas se exponen hasta el 3 de enero en este pequeño e interesante museo junto con la exposición permanente.

Además de poder contemplar las obras con total tranquilidad, sin demasiados turistas a mi alrededor, también participé en el cóctel y charlé con los organizadores de la muestra. Para mí, lo más importante es poder contemplar algunas obras de lo más atrevidas en un material poco habitual como es el cristal. Creo que el museo ha acertado en cuanto a la originalidad del tema. Lo peor de la muestra es la iluminación. Las obras están iluminadas desde abajo, de modo que, entre las paredes negras del recinto, la falta de luz general y que las obras están bastante alejadas del espectador, no se pueden apreciar los detalles todo lo bien que se debería.


 Varias obras de Dalí y de otros artistas

 En primer término, la obra Lo importante es la rosa de Dalí. Ésta fue la primera obra que el pintor creó para Daum inspirándose en dos garrafas de aceite de oliva que había encontrado en la playa de Cadaqués

La zona del cóctel estaba decorada con figuras de azúcar que reproducían algunas de las piezas más famosas de Dalí como los relojes blandos

domingo, 20 de septiembre de 2015

El Inca y el Conquistador

Hoy termina esta pequeña pero intensa exposición que el Museo Quai Branly ha dedicado al encuentro de dos grandes personalidades: el rey inca Atahualpa y el conquistador español Francisco Pizarro. Esta muestra ha levantado mucha expectación, sobre todo, porque estaba incluída dentro de la entrada general del museo y el encuentro entre dos civilizaciones tan distintas no es un tema recurrente. Tampoco es habitual el tratamiento que se da de la historia en sí: lejos de lastimeros tópicos de europeos malvados y explotadores e indígenas inocentes, se nos explica en varias ocasiones que el Imperio Inca se encontraba en plena guerra civil por la sucesión al trono y que Atahualpa y su fallecido padre consiguieron aumentar el territorio hacia el norte, actual Ecuador, intentando acabar con los pueblos que allí vivían. Después se repite varias veces la historia de intrigas entre los españoles, incluídos los asesinatos del propio Pizarro y de su rival en la conquista, Diego de Almagro, con grandes dosis de dramatismo, como si de un folletín se tratara. Para acabar, se hace hincapié en la división territorial del Imperio Inca y la posterior administración de las nuevas tierras por parte de la Corona española, con especial importancia en el papel de las ciudades como Cuzco, la antigua capital inca, y la recién fundada Lima.

Aunque las explicaciones eran demasido extensas y repetitivas, la exposición valía la pena pero, por desgracia, no ha sido una de las más exitosas del Quai Branly.

 Retrato de Atahualpa



Objetos cerámicos de la exposición

Como detalle, puedo añadir que el Branly se ha unido a la moda de los folletos de tamaño extragrande. De hecho, ha ido mucho más allá a nivel artístico ya que el dossier es un pequeño cómic de la historia del encuentro entre Atahualpa y Pizarro, desde los últimos momentos del rey Huáscar, el padre de Atahualpa, hasta el asesinato de Pizarro por parte de los almagristas.



jueves, 10 de septiembre de 2015

Soave sia il vento


Este blog se ha tomado unas larguísimas vacaciones involuntarias. No es que yo haya podido descansar sino todo lo contrario: no he parado de trabajar en todo el verano. Mi nuevo trabajo me ha tenido completamente absorta y ha coincidido en el tiempo con una mudanza, los exámenes de mi curso de francés, un viaje a España para asistir a una boda y ver a mi familia, visitas de mis amigos y mucha, mucha vida social. Por suerte para mí, todo ha ido muy bien. Todas las novedades de mi vida han sido para mejorar. Aprobar los exámenes con muy buena nota, un trabajo interesante y con buen ambiente, compartir piso con gente agradable y simpática, actividades de todo tipo compartidas con buenos amigos... La verdad es que aún no me creo que las cosas me hayan salido tan bien y todas a la vez: desde los exámenes al primer día de trabajo sólo pasaron dos semanas, viaje y mudanza entre ambos.

No me puedo quejar. El viento ha sido suave, las olas tranquilas y todos los elementos han sido benignos con mi deseo. Sólo espero que esto siga así por mucho tiempo. 




sábado, 25 de julio de 2015

El Presionismo: de la calle a los museos

Si tuviera que destacar alguna exposición de todas las que he visitado en esta temporada, tendría que destacar dos: la de Velázquez por su importancia artística e histórica y ésta del Presionismo que traigo hoy aquí. Para mí, ha sido toda una sorpresa encontrar manifestaciones artísticas tan profundas e interesantes en lo que, para muchos, empezó siendo una mera gamberrada. Para entendernos, realizar graffiti en la vía pública es ilegal pero, como cualquier creación humana, puede llegar a convertirse en un arte. No es lo mismo realizar cuatro rayajos que crear una obra técnicamente bien hecha y con una intención determinada. Ahí está la diferencia entre el acto vandálico y el arte. Y en la muestra de la Pinacoteca, he encontrado grandes y originales artistas, provenientes todos ellos de la calle y no de las academias. Aunque debo reconocer que el nombre de la exposición está un poco traído por los pelos ya que han querido enlazar con varios movimientos pictóricos (impresionismo, expresionismo...) para crear una nueva tendencia. Según la exposición, Presionismo vendría de la presión que hay que ejercer en el bote para pintar con el aerosol.



Folleto de la exposición
La característica principal de estas obras es la utilización de colores muy vivos y el contraste que se produce entre ellos lo cual tiene sentido ya que, al ser un arte callejero, se busca llamar la atención en un entorno urbano y, por tanto, gris. También destacan las firmas que en ocasiones se convierten en el objeto de la obra y otros elementos de escritura que aparecen  mezclados con las figuras. Las firmas son especialmente importantes porque, al tratarse de un arte callejero, se busca la reafirmación del individuo y su personalidad.

Comienza el recorrido hablando de Rammellzee, el creador del rap y el primer graffitero que realizó una exposición en un museo. Rammellzee no sólo abrió el mercado del arte sino que traspasó la frontera de la pintura sobre muros creando obras sobre diferentes materiales, como lona alquitranada, cartón o metal, y sumando otros elementos al estilo de un collage. De este artista multidisciplinar encontramos, entre otras obras, una puerta que por un lado representa los años 80 y por el otro, la Edad Media.

Seguimos con obras de otros artistas como las piezas de Crash, inspiradas en la cultura pop, o el autorretrato de Lady Pink que es, además, el cartel de la exposición y cuyos colores coinciden, casualmente, con los del logotipo de la Pinacoteca. También hay varios graffiti de la colección Gallizia, la primera del mundo dedicada al arte urbano y que ha llegado a exponer en el mismísimo Palacio Matignon, sede de la presidencia del Gobierno y residencia del Primer Ministro francés, o en el Grand Palais de París. Finaliza la muestra con más graffiti de Koor, Toxic y, de nuevo, Rammellzee.

Como decía al principio, es una muestra interesante, impactante y bastante bien organizada por temas. Por desgracia, no ha despertado mucha expectación: el día que yo la visité era viernes por la tarde y las salas estaban vacías. Sinceramente no lo entiendo. Creo que el tema es uno de los más sencillos de entender por el gran público y bastante atractivo, desde luego, más que la decepcionante exposición de la época de Klimt. Parece que la Pinacoteca no anda muy fina últimamente con su estrategia de marketing.  En cualquier caso, creo que puede jugar en contra de esta exposición el tópico de que los graffiti sean un arte menor y una expresión nacida, para muchos, como un mero acto vandálico.

martes, 21 de julio de 2015

El policía cantante y otras locuras de Montmartre

Después de una semana de calor sofocante, la noche de sábado y el domingo nos han dado un respiro y he estado dando un paseo por Montmartre. Además de los típicos retratistas que persiguen a los turistas, hay una nueva especie de artistas: los dibujantes de siluetas. Aparte de recordarme una escena de los Simpson, he comprobado que tenían éxito, varios clientes hacían cola. Otros que también tenían público eran las heladerías pero no por su calidad precisamente. He tenido la oportunidad de probar varios helados en París y, por desgracia, sólo he encontrado una muy buena heladería en todo París y dos que puedo considerar buenas sin más. De las que hay en Montmartre, todas me han parecido malas, incluso las autodenominadas artesanales me han parecido vulgares puesto que sus helados estaban llenos de aromas artificiales y edulcorantes industriales. Y todas ellas, carísimas, como corresponde a un producto pensado para los turistas.

También se andaban ganando la vida los músicos callejeros, unos con más fortuna que otros. Justo delante de la entrada del Espace Dalí, del que os hablaré más adelante, había dos guitarristas que tocaban muy bien y, mientras yo esperaba a comprar mi entrada, ha llegado la policía y he visto una de las escenas más surrealistas que he vivido desde que estoy en París, muy adecuada teniendo en cuenta el lugar y que el propio Dalí afirmaba "El surrealismo soy yo". Si ya viví una situación extravagante con los bomberos, la de hoy con la policía local no se queda atrás. El coche se ha acercado y el policía que conducía se ha puesto a hablar con los músicos a través del megáfono como si de un coche que obstaculizara el paso se tratara. No contento con su charla con los guitarristas, llena de bromitas en plan "estamos haciendo ronda para ver si los músicos callejeros cantáis bien", el agente se ha dirigido al público dando la bienvenida a París a todos los turistas en varios idiomas y, al verme en la puerta del Espace Dalí, ha empezado a hablar en español. A continuación ha dado media vuelta al coche y se ha marchado, no sin antes arrancar los aplausos de los presentes.

No sé si es la tensión por la alerta terrorista constante o el cansancio de estar siempre vigilando a los carteristas y estafadores varios que hay en el barrio pero parecía como si los agentes de este coche patrulla tuvieran ganas de pasar un buen rato para compensar otros que no lo son tanto.


 El coche patrulla que llega

El coche patrulla que se marcha

domingo, 19 de julio de 2015

Sobrevivir a la multitud del 14 de julio

Ya comenté aquí que había una gran fiesta preparada para el 14 de julio y que no tenía claro si podría asistir. Pues bien, para eso están los amigos: para organizar el plan y hacer que una se pase toda la tarde rodeada de una multitud bebiendo champán caliente y, al final, llegar a casa a las tantas y dormir sólo cuatro horas porque al día siguiente hay que trabajar. Gracias por una noche maravillosa.

Debo decir que, a pesar de los miles de personas que había tendidas en los jardines de los Campos de Marte, no se registraron apenas incidentes. Después de comer cualquier cosilla, mientras se escuchaba de fondo el concierto en el que se mezclaron arias de ópera con canciones de cine, se iluminó la Torre Eiffel con los colores de la bandera francesa y empezó a sonar La Marsellesa, momento en el que los allí presentes empezaron a desgañitarse. Para una española, resulta exótico oír estas muestras de patriotismo: ya sabéis que el himno español no tiene letra. Tras este sentido momento dio comienzo el castillo de fuegos artificiales que, según algunos amigos franceses, ha sido el mejor de los últimos años. El tema fue París se abre al mundo, una puesta en escena que forma parte de la estrategia para concienciar a los parisinos de los beneficios de organizar unos Juegos Olímpicos en la ciudad. El objetivo es 2024. Recordemos que París ya se quedó a las puertas de celebrar unos Juegos en 2012 aunque, finalmente, fue Londres quien se llevó al gato al agua. La carrera olímpica ha empezado en París y ya se verá cómo acaba. Esperemos que no ocurra como en Atenas o en Montreal, ciudades en las que los Juegos acabaron siendo un lastre económico que aún está por solventar.



 No había ni un palmo de hierba donde sentarse y eso que aún faltaban cuatro horas para el comienzo de los fuegos

El escenario donde actuaron la orquesta, el coro y los solistas era una horterada

No hay manera más francesa de celebrar el 14 de julio que brindando con un buen champán. Lástima que los 40 grados de temperatura lo habían convertido en sopa

martes, 14 de julio de 2015

La gran fiesta del 14 de julio

Como todos sabéis, hoy es la Fiesta Nacional de Francia, el día en que se conmemora la Toma de la Bastilla. Todos los años se celebra un gran desfile militar en los Campos Elíseos en el que toman parte los diferentes cuerpos del Ejército y una representación de un ejército extranjero invitado que, en el de este año, es el de México. Aunque el de hoy será un desfile más corto que el de años anteriores por motivos de presupuesto y de seguridad, hay que recordar que Francia sigue en alerta terrorista, no por ello será menos emotivo ni menos polémico. Más bien al contrario. Los atentados terroristas ocurridos en territorio francés y los sufridos por ciudadanos franceses, tanto militares como civiles, en África y Oriente Medio serán recordados durante el desfile y sus víctimas homenajeadas. Además, la elección de México como país invitado al desfile y la presencia de su presidente Enrique Peña Nieto han despertado no pocas críticas ya que se considera que el gobierno mexicano no actúa con la suficiente dureza contra el crimen organizado y en favor de los derechos humanos.

Sea como fuere, este plato fuerte va acompañado de otros acontecimientos menos oficiales, más populares. En esta categoría nos encontramos las verbenas que organizan los bomberos en diferentes distritos de la ciudad y a las que puede ir cualquier vecino ya que la entrada es libre y, en muchos casos, gratuita. También hay un concierto al aire libre en los Campos de Marte a cargo de la Orquesta Nacional de Francia y el coro de France Radio en el que se interpretarán obras de Berlioz, Verdi, Puccini o Wagner. Para culminar la fiesta, en la Torre Eiffel, habrá un gran castillo de fuegos artificiales cuyo tema será París acoge al mundo. Me encantaría poder hacer fotos del desfile y de otras actividades pero me toca trabajar este festivo. Eso sí, espero no perderme los fuegos.

De momento, os dejo con imágenes de lo poco que queda de la antigua cárcel de la Bastilla, el lugar en que empezó todo.

 Una placa nos indica el perímetro de la antigua cárcel

 Otra indicación del perímetro, esta vez, en una estación de metro

 Y estas cuatro piedras es lo único que queda de la cárcel y están en la estación de metro Bastilla, en el andén de la línea 5


martes, 7 de julio de 2015

Velázquez conquista París

Velázquez ha triunfado por completo en París. Su exposición despertó mucha expectación, antes incluso de su inauguración, ya que estaba previsto que el acto de la misma lo presidieran los Reyes de España pero, como ya os conté, aquella visita fue aplazada. El interés por la muestra continuó más tarde de manera que es una de las exposiciones más visitadas de toda la historia del Grand Palais y una cita ineludible para parisinos y visitantes. Las colas que había para la visita eran tremendas: no resultaba nada raro tener que esperar dos horas para poder entrar. Es fácil entender este éxito porque en toda Francia sólo hay tres cuadros del pintor sevillano y esta exposición es completísima. El Grand Palais alberga obras de todas las etapas de Velázquez y venidas de todas las partes del mundo: el Museo del Prado ha aportado varias piezas, otras han venido desde museos norteamericanos. Además, también incluye obras de otros pintores y escultores como su maestro y suegro Francisco Pacheco, su esclavo liberto Juan de Pareja y su yerno y discípulo Juan Bautista del Mazo.

Por mi parte, sólo puedo expresar cosas positivas de la exposición que el Gran Palais ha dedicado a Velázquez. En primer lugar, es inmensa pero no se hace pesada porque está bien organizada por etapas y bien explicada. En segundo lugar, porque se dan a conocer momentos de la vida del pintor en relación con otros hechos coetáneos como guerras, establecimientos de dogmas religiosos y sucesos relacionados con la familia real española de la que Velázquez era pintor oficial. Para finalizar, esta muestra me ha permitido ver tres obras que no pensaba ver en los próximos años y, mucho menos, juntas: La venus del Espejo, El retrato de Inocencio X y La Infanta Margarita vestida de azul. Aquí están las tres venidas de Londres, Roma y Viena respectivamente. Además, he podido disfrutar otra vez de algunas obras magnas del Prado como el retrato ecuestre del Principe Baltasar Carlos o el de la infanta Margarita con vestido rosa.

Una exposición fantástica que me encantó pero que, por desgracia, ya se acaba. Velázquez ha triunfado en París como sólo los grandes artistas pueden hacerlo.

Cartel de la exposición

viernes, 3 de julio de 2015

Actividades de fin de semana en el asador de pollos

París se ha convertido estos últimos días en un infierno. Las temperaturas han superado los 40 grados y los picos de contaminación están entre los máximos del año. Además, sopla un viento de bochorno de lo más desgradable. Todo lo anterior junto hace que caminar por la calle sea una prueba de fuego y nunca mejor dicho. París se ha convertido en una enorme sauna, una parrilla gigantesca, un asador de pollos descomunal. Se repiten las indicaciones sobre salud pública propias de olas de calor como beber agua, alimentarse bien, no hacer grandes esfuerzos, estar atento a las personas más vulnerables como niños y ancianos... Lo que nadie cuenta es que caminar es un suplicio ya que del asfalto parece que sale fuego y, al haber tanta contaminación, la piel está pegajosa pero no termina de transpirar, que sería lo deseable, dado que es el mecanismo que el cuerpo tiene para regular la temperatura.

A pesar del calor, la vida sigue y, en una gran ciudad, hay que continuar organizando acontecimientos aunque algunos de ellos no sean los más indicados para estas fechas. Este fin de semana va a haber todo tipo de actividades y éstas son algunas.

En primer lugar, la universidad Judeo-española. Como ya os conté aquí, la mayoría de los judíos franceses son de origen sefardí de manera que, desde hace tres años, la Fundación para la Memoria de la Shoah organiza una universidad de verano para dar a conocer la cultura, el idioma, y las tradiciones de este colectivo. Del 5 al 10 de julio se celebrarán diversas actividades como conciertos, charlas, talleres... Totalmente recomendable a la par que incompatible con los horarios de trabajo.


Cartel promocional de la Universidad judeo-española
Otros dos actos que se van a celebrar también este fin de semana son la Caza de Tesoros y la jornada de información alimentaria sobre la cosecha de temporada. El primero es un concurso por equipos que aúna misterios, cultura y mucha diversión. El segundo, una puesta en común de información culinaria, recetas, productos ecológicos y de temporada y promoción de la alimentación sana. No sé en qué estado quedarán los alimentos con este calorazo.

Promoción de la Caza de Tesoros y de la Cosecha Sostenible

Pero no todo podía salir bien: había prevista una jornada del deporte femenino para este sábado pero ha sido suspendida a causa de la ola de calor. Menos mal, sólo de pensar en hacer deporte en plena calle con estas temperaturas, me estaba mareando.

Evento suspendido por razones de salud pública