jueves, 19 de noviembre de 2015

Vuelta a la vida nocturna en París (aunque no a la normalidad)

Intensa noche la que pasamos mis amigos y yo el martes. Para recuperar la actividad nocturna en la ciudad, la guía Le Fooding propuso el día 17 como la noche del bistrot o, lo que es lo mismo, la noche para salir a cenar fuera. Los restaurantes parisinos aceptaron la idea de buen grado ya que la vida debe continuar y los ciudadanos, recuperar un poco la normalidad. Dado que varios atentados se produjeron en restaurantes y bares, esta iniciativa se alza también como un acto de homenaje a las víctimas, de solidaridad con el sector hostelero y de reinicio de la vida nocturna de París después de un par de días en que no hemos podido ni salir de casa.

La tarde empezó con un cine. Fuimos a ver una película que, precisamente, trata el mundo de la restauración: Burnt, aquí llamada À vif!. Como es imposible ver esa película sin sentir hambre, ya que cuenta la historia de un cocinero y su equipo y la mayor parte de las escenas muestran la preparación y restauración de platos, decidimos ir a algún local de la zona de Grands Boulevards y nos decidimos a entrar en una taberna llamada James Hetfeeld's Pub donde tomamos unas pintas y comimos hamburguesas, patatas fritas y aros de cebolla. Además, vimos el partido de fútbol amistoso entre Inglaterra y Francia que acabó con victoria para los primeros. No se puede tener una noche más hostelera. Ni más patriótica. A pesar de perder y de no jugar demasiado bien, el público allí reunido no dejó de animar ni de cantar, De hecho, se cantó La Marsellesa varias veces antes de que terminara el partido y otra vez más al finalizar. Bonita noche si no fuera porque otra vez no pude dormir. El ruido de los helicópteros y las sirenas me lo impidió pues, mientras yo estaba tranquilamente en casa, en otro lugar la Policía detenía a varias personas relacionadas con los atentados del viernes. Todos los inconvenientes que estamos sufriendo en el transporte y en nuestra vida cotidiana no son nada en comparación con el riesgo que corremos. Pero no hay que amilanarse. Quedarse en casa sería lo peor para nuestras vidas y para la economía de la ciudad, basada en gran medida en el ocio y el turismo. Además de que sería nuestra pequeña venganza contra los terroristas, que han calificado de ateos, apóstatas y cosas semejantes a la gente que estaba tranquilamente disfrutando la noche del viernes: les molesta que disfrutemos de la vida. Por eso, hay que salir y disfrutar y que rabien los amargados y sectarios.



Imagen de la campaña

La taberna donde cenamos

Ambiente en el interior


Las hamburguesas tenían muy buena pinta y estaban muy ricas pero es la primera vez que me ponen el huevo a la plancha por fuera del pan

Guitarra rota en la decoración de una pared 

Una de las varias ocasiones en que el público empezó a cantar espontáneamente el himno nacional

lunes, 16 de noviembre de 2015

El Consulado de España en París

Buenas noticias. Los españoles residentes en el extranjero estamos ya solicitando el voto por correo para poder votar en las próximas elecciones generales. Los que vivimos en países cercanos lo tenemos mucho más fácil que los residentes en países lejanos ya que los plazos del voto por correo son tan cortos que muchos de ellos no llegan a tiempo. Yo ya he solicitado el voto y estoy esperando a que me lleguen las papeletas. No me ha resultado difícil realizar todo el proceso porque en mi lugar de residencia hay un consulado y es de los más importantes que tiene España por el mundo. Otros compatriotas no tienen la misma suerte ya que deben desplazarse grandes distancias hasta su consulado más cercano. Por otro lado, el consulado de París funciona muy bien y trabaja rápido pero sé que hay otros centros consulares que se ven desbordados. También es cierto que tengo la inmensa suerte de que mis días de fiesta son entre semana por lo que no me he visto obligada a acudir un sábado o domingo que es cuando más afluencia de personas hay.

En cualquier caso, había oído quejas sobre el mal carácter y la antipatía de los funcionarios del consulado de París pero debo decir que mi experiencia ha sido la contraria. No sólo se han mostrado muy amables y educados conmigo y con todos los allí presentes, sino incluso preocupados por nosotros y nuestros asuntos y han resuelto dudas que iban más allá de los trámites que se estaban realizando en ese momento. Como ejemplo, puedo decir que me pidieron que pasara a una mesa al fondo de un pasillo para que en otra mesa, más cercana a la puerta, pudiera ser atendido un señor mayor con problemas de movilidad. Por todo ello, les doy un 10 y les deseo que estas larguísimas e intensísimas jornadas que están viviendo les resulten llevaderas. Y más ahora, después de los ataques terroristas, en que tendrán mucho más trabajo de información y ayuda a las personas afectadas.


Imagen del consulado español en París

sábado, 14 de noviembre de 2015

Toda la noche sin dormir

Estoy trastornada. Como todos los habitantes de París. Ayer salí tan tranquila a dar una vuelta y, al volver a casa, me cuentan mis compañeros lo que ha ocurrido: unos tiroteos y varias explosiones con un resultado de 40 muertos por el momento. Luego se irían sumando más víctimas. El ruido de los helicópteros y las ambulancias, la televisión y los ordenadores encendidos para informarse, los amigos y familiares que llaman y envían mensajes para saber cómo estamos... Toda la noche en vela y no es para menos. Por el momento, ninguno de mis amigos ha sufrido daño alguno en estos ataques y eso que algunos viven cerca de las zonas donde se han producido. Por el momento, ya hay más de 120 muertos y cientos de heridos. Y todas las consecuencias del caos que el terrorismo trae aparejados: de momento, no puedo salir de casa y aquí estoy, escribiendo este artículo.

Y pensando. Estoy pensando mucho. Primero, en la zona afectada, cerca de la antigua sede de Charlie Hebdo, que ha sido golpeada otra vez. Segundo, en la zona de Republique, que se convirtió en símbolo de la unidad nacional contra el terrorismo y que ha sufrido varios de los tiroteos. Tercero, en la seguridad. Yo todavía no entiendo cómo esto ha podido ocurrir en una ciudad que está tomada completamente por policía y ejército desde hace meses. ¿Qué hacen todos estos efectivos desplegados por la ciudad? ¿Pasearse? Y por supuesto, pienso en mucho más: en cómo está actuando el gobierno francés, en si la política antiterrorista funciona (claramente, no), en cuáles son las motivaciones de los asesinos para segar la vida de gente inocente y perturbarnos a todos, en la situación de Oriente Medio y el fanatismo que ha provocado el auge de tantos grupos criminales, en la absurda guerra de Irak en la que nos embarcaron los desaprensivos de George Bush, Tony Blair y José María Aznar que es la causa del nacimiento de muchos grupos terroristas que ahora están atacando Europa...

Y, por supuesto, pienso en las víctimas. Gente inocente, como tú y como yo, que salieron una noche a un concierto en una sala de fiestas, que fueron a cenar a un restaurante asiático en una zona llena de restaurantes y bares, que quedaron con sus amigos a tomar algo y esperaban tranquilamente cuando les sorprendió la muerte. Mi pensamiento está con ellos y con sus familias.

Pero, como ya dije aquí, hay que seguir adelante. En cuanto pase esta situación, habrá que volver a salir y a cenar y a vivir, de la manera más normal posible. No hay que dejarse vencer. Adelante.




jueves, 12 de noviembre de 2015

La Francesa. Teatro de cercanía en la rue Clavel

El pasado día 5 asistí con unos amigos al estreno de una obra muy especial. El teatro también lo es: por su reducido tamaño, los espectadores están a apenas tres metros de los actores. La Française (La Francesa) cuenta la historia de Isabel, una mujer española emigrada a Francia durante el franquismo que regresa a su pueblo natal en 1.987 para vender la casa familiar después de la muerte de su madre. Allí se le aparece el recuerdo de Antonio, cantante romántico que fue su ídolo de juventud y que estuvo en la cárcel. Entre los dos dan un repaso a la historia de España, a la de los inmigrantes españoles en Francia y a los prejuicios de los habitantes de ambos lados de los Pirineos. Recuerdos, diálogos y canciones se van intercalando mientras se explica la historia de los dos personajes. Magníficas interpretaciones, acción ligera y bien hilvanada y muchas frases en español salpicando el estupendo guión. La obra es tan divertida al principio que, durante la primera media hora, no podía para de sonreír. Aunque después llegó el drama: Isabel se debe enfrentar a los aspectos más desagradables de su pasado, en especial, el fusilamiento de su padre.

La buena compañía, una tarta de cumpleaños muy rica y esta maravillosa obra de teatro hicieron que ésa fuera una de las noches más felices que he vivido desde que estoy en París. Recomiendo La Francesa y volveré, sin duda, al teatro Clavel a disfrutar de más teatro en estado puro.

Folletos de la obra

El teatro Clavel

jueves, 5 de noviembre de 2015

We are family. Imágenes del mundo en el Photoquai

Cada dos años, el Museo Quai Branly celebra una exposición de fotografías al aire libre llamada Photoquai y la de este año es todo un espectáculo. Situada en el propio muelle Branly, justo detrás de la torre Eiffel, la actual edición está supervisada por el español Frank Kalero y ha obtenido excelentes críticas tanto en su concepto de exposición dentro y fuera de los museos como en la selección de fotografías escogidas. Los espectadores vamos recorriendo las diferentes partes del mundo a través de las imágenes: niños, adultos, jóvenes madres, minorías étnicas, superhéroes, samuráis del presente, jinetes de carreras, actores, cantantes, turistas... los retratos de todas estas personas que componen el mundo. El título de esta edición no es casual ya que la organización quiere dar entender que todos somos una gran familia, todos estamos comunicados del mismo modo que están comunicadas las diferentes sedes de la exposición que se reparten por toda la ciudad. Photoquai finaliza el 22 de este mes. 








martes, 20 de octubre de 2015

Cambio de vías en el tren

Para una vez que tengo que utilizar la línea de tren de cercanías RER A y resulta que las vías están estropeadas. No es muy frecuente que eso ocurra; yo nunca lo había visto. Pero ayer me pasó y estuve un buen rato esperando y el tren no llegaba. Estaban cambiando las vías entre Châtelet y Gare de Lyon, dos de las estaciones más concurridas de dicha línea.


Vías viejas retiradas y vías nuevas para instalar

lunes, 19 de octubre de 2015

De derrota en derrota

¡Pobres franceses! Mis amigos están un poco tristes y no es para menos. Después de la dolorosa derrota sufrida por su selección de baloncesto contra su bestia negra, España, en su casa y en la prórroga, ahora el equipo de rugby ha recibido un palizón y ha sido eliminado de la Copa del Mundo por Nueva Zelanda. Desde el primer minuto, los All Black dominaron el partido y no dieron un respiro a sus rivales. Este resultado ha sido especialmente humillante para Francia ya que el rugby es el deporte nacional, el que juegan los niños en el colegio, el que sirve de activo social entre compañeros de clase o colegas del barrio. Ésta es la principal diferencia con el fútbol, que se considera el deporte de la calle y, en tiempos, el deporte de los niños que no iban a la escuela.

Como pequeño consuelo, el equipo francés de voley-ball (¿o debería decir balonvolea?) ha ganado el campeonato de Europa. Apenas han hablado de ello en los medios de comunicación y las referencias en prensa han sido escasas. Pero algo es algo. Como dicen mis amigos: "por una vez que no gana España...".

Dentro de poco empieza el campeonato de rugby femenino.  Esperemos que las chicas hagan mejor papel que sus compañeros.


 La portada del diario deportivo L'Equipe del día siguiente a la eliminación de Francia ha servido para una campaña publicitaria de dicho periódico. Eso sí que es masoquismo 

viernes, 16 de octubre de 2015

Esplendor y miseria. Nueva polémica en el Orsay

El precioso y maravilloso Museo Orsay no para de generar polémicas en los últimos años. Algunas son externas. Éste es el caso de la artista que se saltó la seguridad e hizo una performance enseñando la vulva y recitando un poema junto a El origen del mundo de Courbet. Y también el de la ministra de Cultura, que publicó fotos de obras del museo cuando todavía no estaba permitido tomarlas. Pero, en otro casos, es el propio museo el objeto del escándalo. Después de una exposición sobre Degas y el desnudo, otra sobre desnudos masculinos, en plena polémica por la aprobación del matrimonio homosexual, y la dedicada al Marqués de Sade, llamada Atacar el sol y que fue promocionada con imágenes de una presunta orgía, llega ahora una muestra sobre la prostitución en el arte.

Por supuesto, el director del Museo y su equipo han sido cuestionados en varias ocasiones por la repetitiva utilización del sexo como temática de sus exposiciones temporales. Bien como gancho comercial bien por levantar expectación, cada otoño se centran en un aspecto de la sexualidad y la de este año trata uno de sus aspectos más sórdidos: la prostitución.

A diferencia de Atacar el sol, esta exposición está muy bien estructurada y todas sus obras corresponden con el tema a tratar. Además se muestran aspectos menos conocidos del oficio más antiguo del mundo como que muchas artistas (cantantes, actrices y, sobre todo, bailarinas), ocasionalmente, se prosituían o buscaban un protector que las ayudara en su carrera o que las mantuviera económicamente. De hecho, la propia Ópera de París organizaba fiestas y mascaradas para favorecer los encuentros entre artistas y nobles y burgueses que buscaban divertirse. Así encontramos muchos de los cuadros de Degas y Renoir. Muchas otras obras, como algunas de Gervex, nos muestran la elegante vida de las cortesanas, aquellas damas con uno o varios protectores que repartían su tiempo entre fiestas, cuidado personal y la prestación de sus carísimos servicios. También hay aspectos menos glamourosos de una prostitución de menor nivel como los cabarets, el consumo de alcohol, las fiestas locas y las pierreuses o chicas de la calle. Nos encontramos, de esta forma, con obras de Toulouse-Lautrec, Forain o Steinlen.

Las salas de la exposición están decoradas en rojo, granate y similares y algunos espacios más grandes incluso han sido entelados con sedas de brocados rojas y negras y con algunos muebles de la época. En algunas vitrinas, podemos ver objetos de lo más variados como tarjetas de visita de las chicas o de las mesdames, cajas de preservativos, documentos policiales y judiciales, estudios clínicos sobre las enfermedades venéreas, ropas y hasta un látigo. Mención especial merece una cama en dos alturas creada para el entonces príncipe de Gales, después rey Eduardo VII de Inglaterra. Hay otros espacios, reservados a los mayores de edad, donde se proyectan películas y se exhiben fotografías pornográficas de la primera década del siglo XX, todas ellas muy naïves ahora, pero escandalosas entonces.

También podemos contemplar obras que nos muestran la vida dentro de las casas de citas: desde la rutina de higiene de las chicas hasta cómo se desarrollaban las visitas de los clientes. Otras obras nos muestran la vida de estas mujeres en la cárcel ya que, no lo olvidemos, la prostitución era un delito y algunas acababan el prisión.  Y, para finalizar, una gran sorpresa final: unas obras más allá de la fecha señalada por la exposición (1.910) realizadas por Picasso y algunos expresionistas escandinavos. Podría decir que fueron éstos mis cuadros favoritos de todo el recorrido, por supuesto, sin desmerecer ninguna de las grandes obras allí expuestas, muchas de ellas pertenecientes a los fondos del propio Orsay y otras llegadas desde colecciones privadas, mayoritariamente.

No se permiten las fotografías pero yo tengo en mis archivos algunas fotos de obras del Orsay y que forman parte de esta Esplendor y miserias, la cual recomiendo absolutamente aunque, al igual que la mayoría de temporales del museo, no son para todos los públicos ni para todos los estómagos.

 
 Cartel de la exposición

 La espera de Jean Béraud

 Olympia de Édouard Manet




martes, 13 de octubre de 2015

Desafío superado

A mi hermana Pili

Ayer fue 12 de octubre, la Fiesta Nacional de España y de muchos países hispanoamericanos y la gran fiesta de Zaragoza, mi ciudad natal. Mis amigos franceses quisieron acompañarme a tomar una copa y unas tapas para celebrar el día de mi ciudad y darme su cariño y apoyo porque saben que estoy lejos de mi familia y ayer era una ocasión especial. Me pusieron una condición: encontrar un bar o restaurante español en el que hubiera algo de Zaragoza. Por casualidad, lo encontré.

Fuimos al bar Les Piétons en pleno Marais. Y allí, junto a un montón de imágenes de la Virgen y custodiada por un San Pancracio, estaba una diminuta Pilarica. La foto no es muy buena pero yo cumplí mi parte y mis amigos pagaron la cena y las copas.


martes, 6 de octubre de 2015

Retrospectiva de Mme. Le Brun

Hace unas semanas, conocí las nuevas exposiciones que se preparaban en París para este otoño-invierno y me llevé una gran sorpresa al ver que, por primera vez, Francia iba a dedicar una retrospectiva a Mme. Le Brun a la que conocimos aquí. No me maginaba, cuando escribí la entrada, que volvería a hablar de aquella dama y mucho menos que tendría la ocasión de ver casi todos sus cuadros expuestos juntos, más allá de la media docena de pinturas suyas que hay repartidas entre el Louvre y Versalles. Por eso, desde el primer momento, tuve claro que iría a ver esta exposición que ha contribuido a rendir homenaje y reivindicar la figura de esta ilustre pintora: la primera mujer que entró en la Real Academia de Pintura y Escultura y la primera, también, propietaria de un taller en el Louvre en el que daba clase a sus alumnos. (Hasta hace poco tiempo, además de museo, el Louvre era escuela de Bellas Artes y los maestros alquilaban o compraban sus espacios para dar clases)

He aquí la artista

Hasta tal punto llega el deseo de reivindicar su figura que ahora la presentan como Mme. Vigée Le Brun, anteponiendo su apellido de soltera al de casada. Hija de un pintor, desde muy pequeña mostró habilidades para el dibujo y la pintura que su padre estimuló enseñándole las técnicas de pastel y carboncillo. Siendo muy joven, empezó a retratar a sus familiares y amigos lo que valió conseguir sus primeros encargos entre la aristocracia y alta burguesía de la época hasta llegar a ser la pintora de cámara de la reina María Antonieta. La reina fue una de sus más firmes valedoras para que lograra su ingreso en la Academia de san Lucas y, posteriormente, en la Academia de Pintura y Escultura. Dada su cercanía con la familia real francesa, durante la Revolución fue calumniada y perseguida hasta el punto de tener que huir del país precipitadamente con su hija. De Francia pasó a Italia, donde sus amistades y su fama como retratista le abrieron las puertas de las mejores familias del sur de Italia. Posteriormente, pasó por Austria, Prusia y Rusia donde continuó su trabajo recibiendo encargos de los personajes más importantes, incluidas las familias reales de esos países. Especialmente fecunda, fue su relación con la casa imperial rusa que le encargó varios retratos de algunos de sus miembros.

La Paz y la Abundancia, obra que le valió convertirse en académica

Posteriormente, en la época napoleónica, regresó a Francia donde volvió a recibir encargos de las familias más importantes, incluida la familia Bonaparte. Unos años más tarde, realizó un viaje a Inglaterra en el que tuvo la oportunidad de retratar a algunos nobles y ricos comerciantes. De regreso a Francia, cultivó una de sus últimas pasiones, quizá la menos conocida, la de pintar paisajes, a la que se empezó a aficionar durante su estancia en Italia.

Algunos de los paisajes que pintó Mme. Le Brun

Hay que reconocer que buena parte del éxito del que disfrutó Mme. Le Brun durante su vida se debió a su realismo idealizado, es decir, a reflejar los rasgos de sus clientes pero algo embellecidos. Su excelente técnica, la dulzura de las composiciones y los colores cálidos que empleaba le valieron contar con una selecta y fiel clientela. Aunque tampoco faltó la polémica en su vida. En primer lugar, por el hecho de ser mujer, tenía muy difícil el acceso a formación y a los organismos culturales de la época. Después, al tener una relación de mucha confianza con la reina María Antonieta, decidió pintarla en camisa, es decir, en una prenda de interior, sin vestido, lo que provocó un escándalo en la época. Finalmente, al ser una pintora que realizaba sus retratos por encargo, no le faltaron los clientes insatisfechos como la zarina Catalina II a la que no le gustó nada el retrato conjunto de las dos hijas del zarevich Pablo.

 La reina de Francia en camisa y con sombrero de paja. Un escándalo.

 El retrato de las grandes duquesas juntas disgustó a la zarina Catalina II

Cabe destacar, también, que fue una gran pintora de retratos infantiles y una de las primeras artistas en dar una imagen tierna y amorosa de la maternidad por lo que abundan en su obra los retratos de madres en actitud cariñosa con sus hijos, empezando por el de ella misma con su hijita Jeanne.

Mme. Le Brun abraza cariñosamente a su hija Jeanne

Como opinón personal, debo decir que la exposición está muy bien realizada, ordenada y explicada. Se comprenden bien las obras en su contexto y a nivel pictórico. Además, se incluyen obras de otros artistas contemporáneos y también de otras mujeres artistas de la época y décadas posteriores. Asimismo, se analiza la situación de las mujeres artistas y hay varios cuadros de talleres de pintoras famosas. A pesar de todo lo anterior, debo destacar que hay algunos fallos importantes: es un poco raro que el cartel de la exposición no sea un autorretrato de los varios que pintó, inspirada por el gran maestro Rubens, sino la imagen de otra persona. Tampoco hace referencia a su taller en el Louvre aunque sí se habla de su labor como maestra.

Cartel de la exposición

Por suerte para todos, no se hacen apenas referencias a anécdotas tontas como los caprichos de sus clientes (los retratos de algunas damas de la familia Bonaparte y de ciertas nobles italianas tuvieron que ser corregidos y modificados varias veces) pero para esas estupideces ya están los guías. Durante toda mi visita, estuve detrás de un grupo de personas de la tercera edad que llevaban una guía que les iba contando que una dama retratada era un poco ligera de cascos, en lugar de hablar de la dulzura de los trazos, el dibujo sutil o los colores cálidos de la obra. Por encima de superficialidades, el arte de Mme. Le Brun permanece inalterado con el paso de los siglos, mostrando la cara amable de aquellos personajes que un día posaron para ella con el convencimiento de que la artista sería capaz de sacar de ellos toda la luz, la armonía y la delicadeza que llevaban dentro y cuya maestría la convirtió en, seguramente, la gran dama de la pintura francesa.


viernes, 2 de octubre de 2015

Salón de artistas de París

El ayuntamiento de París ha organizado, desde el 21 de septiembre y hasta el 10 de octubre, su tradicional Salón de Artistas en el que los funcionarios públicos de la villa de París pueden exponer sus obras. La muestra se celebra en el Hôtel de Ville y la entrada es gratuita. Al no ser artistas profesionales, no hay mucho público asistente pero vale la pena ver la exposición porque, como el arte contemporáneo está tan loco, algunas de estas obras no tienen nada que envidiar a algunas que se exponen en galerías y museos y que están sobrevaloradas. No falta de nada: hay pintura, escultura, grabado, acuarela, dibujo, fotografía, instalaciones y artes aplicadas. Sí que es cierto que, en las pocas instalaciones que hay, se nota la falta de medios pero, en muchas otras obras, el nivel y la originalidad son altos. Detrás de ese policía municipal, de esa maestra de escuela, de ese bombero o de esa administrativa que nos atiende puede haber un artista que, en cuanto llega a su casa, empieza a desarrollar sus dotes artísticas y ha decidido compartirlas con el público exponiendo sus mejores obras . De entre todas ellas, un jurado profesional otorgará diferentes premios para cada categoría y el público, decidirá otro. Os dejo algunas imágenes.





En esta obra, Alicia se ha trasladado al mundo de Hokusai

jueves, 1 de octubre de 2015

El encuentro con los notarios

Como todos los años, los notarios salen al encuentro de los ciudadanos para dar a conocer su profesión y resolver dudas de forma anónima y gratuita aunque, esta vez, con las protestas por la Ley Macron como telón de fondo. Esta mañana, ha comenzado la jornada con una gran cola de personas que deseaban relizar alguna consulta o asesoría en la sede del Colegio Notarial en el 1, Boulevard Sebastopol. Mañana viernes y el sábado continuarán las consultas y el resto de actividades como conferencias, debates y presentación de publicaciones. Si tenéis alguna duda jurídica de derecho civil o mercantil, no dudéis en acudir o en poneros en contacto con la Cámara de Notarios por email o teléfono.




miércoles, 30 de septiembre de 2015

Imago: desarrollo del festival

Ya tenemos ganador del festival Imago de cortometrajes iberoamericanos. La película triunfadora ha sido la argentina La Reina de Manuel Abramovich, la historia de una niña ganadora de un certamen de belleza infantil. Además también han sido galardonadas con la mención especial el corto de animación Fuligem y la original Todo un futuro juntos, portuguesa y española, respectivamente. Esto en lo referente a los premios que otorga el jurado. En lo relativo a los premios populares, Muros se ha llevado a casa los dos premios, es decir, el del público y el de los estudiantes.

Me ha encantado poder participar en este festival ya que los cortos son la cenicienta del cine, los grandes olvidados, y no es fácil acceder a ellos. Como dijo Baltasar Gracián: "lo bueno, si breve, dos veces bueno" y en Imago se ha cumplido esta máxima. Debo dar las gracias nuevamente a la organización por haberme invitado y por haberme dado la oportunidad de darlo a conocer a través de mi blog. También debo felicitarles por la preparación del evento y por la selección de los filmes que han sido variados, entretenidos, emotivos, divertidos... de todo un poco. Además de poder disfrutar de los cortometrajes, también había otras actividades como conciertos y entrevistas a los realizadores, incluso una degustación de jamón al corte, gentileza de Monte Nevado, uno de los patrocinadores. En resumen, una experiencia fantástica y un plan alternativo a lo habitual. Estoy deseando que llegue la próxima edición.


Mesa con platos de jamón recién cortado
Carol Villanueva, la directora del festival, con Javi, nuestro cortador de jamón
Presentación de una sesión de cortos
Los directores respondieron las preguntas del público asistente

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Té, café o chocolate?

Ya faltan pocos días para que termine una de las exposiciones más deliciosas que han tenido lugar este verano en París. Y lo de deliciosa no es en sentido figurado sino real. Se trata de una exposición que el Museo Cognacq-Jay ha organizado en torno a la llegada y creciente popularidad del té, el café y el chocolate a Francia en el siglo XVIII. Como todas las novedades, sobre todo aquellas que provocan un gran placer, no faltaron detractores a estas exóticas bebidas porque las consideraban drogas extranjeras. La verdad es que no les faltaba razón: las tres sustancias son muy adictivas. Dado el alto precio de la materia prima que se importaba desde las colonias asiáticas, africanas y americanas, fueron en un principio bebidas de lujo consumidas sólo por la nobleza y la alta burguesía lo que contribuyó a darles una imagen de prestigio y buen gusto. Las damas elegantes, como las salonistas, las servían en sus reuniones sociales lo que contribuyó, también, al desarrollo de bellas piezas cerámicas creadas expresamente para el servicio de tan sabrosas bebidas que, además iban acompañadas de dulces, para contrastar con el sabor amargo de las mismas.

 He aquí las culpables: las tres plantas exóticas que revolucionaron Europa

Como la popularidad del té, el café y el chocolate no paraba de crecer, su producción fue aumentando lo que, unido a la mejora en el transporte, hizo que su consumo llegara a clases medias y populares. De este modo, se abrieron los primeros lugares de consumo público (teterías, cafeterías, chocolaterías), es decir, establecimientos especializados en el servicio de estos productos que desarrollaron tres nuevas comidas tal como las conocemos hoy en día: el desayuno, la merienda y la recena, que se tomaba en torno a medianoche después de haber asistido a algún espectáculo o fiesta importante, para no irse a dormir con el estómago vacío.

 La condesa Du Barry, amante de Luis XV, a punto de tomar un café. El rey también era muy aficionado a esta bebida.

Maleta con un precioso servicio de porcelana en rosas, verdes y dorados

Ademas del atractivo de la exposición en sí, que es muy pequeña pero muy interesante, se puede visitar el resto del edificio, un hôtel de una familia de la alta burguesía industrial lleno de obras de arte y de objetos decorativos de primer nivel del que os hablaré más adelante. Mientras tanto, disfrutad de una taza de un buen té, café o chocolate como si fueráis cortesanos de aquella época.

Hasta el cartel de la exposición es bonito


Para finalizar la visita, en el patio del edificio, habían instalado un bar para degustar cualquiera de las bebidas protagonistas de la exposición y unos dulces y, en su librería, compré las Cartas Filosóficas de Voltaire, otro gran consumidor de café, que ya leí hace años en su traducción al español pero que estoy releyendo ahora en versión original.

 Pequeño bar para terminar de una forma placentera la visita

El servicio no es de porcelana fina pero tanto el café como las pastas estaban muy buenos


martes, 22 de septiembre de 2015

Imago: festival de cine iberoamericano

Mi agradecimiento a Carol Villanueva por invitarme al evento y darme a conocer este festival.

El pasado domingo fui invitada a la inauguración del festival de cine iberoamericano Imago. El acto, que tuvo lugar en el Café El Sur en pleno Barrio Latino, fue una breve presentación de los actos de divulgación de la cultura iberoamericana en París. Este festival no sólo consta de proyección y concurso de cortometrajes de los países iberoamericanos sino también conciertos, conferencias y encuentros lúdicos y gastrónomicos. Diversos lugares como el cine La Clef o la Universidad París VIII serán los centros donde se podrán ver estas películas y disfrutar de los actos que les acompañan. Durante esta semana, os iré informando del desarrollo de Imago y de los actos más destacados que se produzcan en él.

Imagen del folleto
 
Al ser un bar argentino, qué mejor que una cerveza Quilmes y unas empanadas
 
Momento de la presentación

lunes, 21 de septiembre de 2015

Daum en el Espace Dalí

Últimamente, mi vida social es un no parar. La semana pasada tuve la oportunidad de asisitir a la inauguración de la exposición que el Espace Dalí dedica a las obras que la empresa cristalera Daum desarrolló junto al propio Dalí y otros artistas. En 1.968, Antonin Daum, propietario de una fábrica de cristal, decidió proponer al artista ampurdanés la creación de varias esculturas en pasta de vidrio. La colaboración gustó tanto en chez Daum que, posteriormente, trabajaron con otros artistas como César, Carlos Mata o Louis Derbré. La totalidad de las obras de Dalí para Daum y una importante selección de piezas de otros artistas se exponen hasta el 3 de enero en este pequeño e interesante museo junto con la exposición permanente.

Además de poder contemplar las obras con total tranquilidad, sin demasiados turistas a mi alrededor, también participé en el cóctel y charlé con los organizadores de la muestra. Para mí, lo más importante es poder contemplar algunas obras de lo más atrevidas en un material poco habitual como es el cristal. Creo que el museo ha acertado en cuanto a la originalidad del tema. Lo peor de la muestra es la iluminación. Las obras están iluminadas desde abajo, de modo que, entre las paredes negras del recinto, la falta de luz general y que las obras están bastante alejadas del espectador, no se pueden apreciar los detalles todo lo bien que se debería.


 Varias obras de Dalí y de otros artistas

 En primer término, la obra Lo importante es la rosa de Dalí. Ésta fue la primera obra que el pintor creó para Daum inspirándose en dos garrafas de aceite de oliva que había encontrado en la playa de Cadaqués

La zona del cóctel estaba decorada con figuras de azúcar que reproducían algunas de las piezas más famosas de Dalí como los relojes blandos