lunes, 31 de julio de 2017

Barbacoa improvisada

Los mejores planes siempre son los improvisados. En plena jornada de trabajo, mi amigo Joaquín me llamó y me invitó a pasarme por su casa después del curro: una cena ligera y un poco de bebida para terminar bien el día. Y anda que no me costó llegar, con los problemas de transporte que había. Yo pensaba que sería una noche tranquila pero sus amigos vinieron con ganas de cenar bien y trajeron carne para preparar una barbacoa, así como las pastillas de fuego y el carbón vegetal para prepararla. Mi amigo sólo tuvo que poner los aperitivos con los que me salté la dieta baja en carbohidratos que estoy siguiendo y la cena fue tan variada como los invitados a la misma: las carnes eran francesas, el vino, italiano y las almendras, españolas. La noche fue muy divertida y estuvimos mucho rato bromeando y charlando pero, al día siguiente, yo tenía que trabajar así que me quedé a dormir en su casa y el sábado fui a trabajar con la misma ropa del viernes y con una cara de sueño tremenda. Pero como se suele decir: que me quiten lo bailao.

 Los aperitivos 
 Las merguez picantes
La tarta de trufa

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