martes, 6 de enero de 2015

Museo de Cluny II

Como ya comenté ayer, el Museo de Cluny merece una visita. Pero si la colección permanente no fuera suficiente reclamo, hasta el 23 de febrero se puede visitar también la exposición Viajar en la Edad Media, que se compone de una selección de objetos utilizados para viajes y también de representaciones de viajes en libros, tapices, pinturas y esculturas. Y el lugar no puede ser más interesante, la muestra se expone en el espacio de las antiguas termas romanas. Resulta muy curioso ver cómo los europeos de entonces dibujaban los animales exóticos y las personas de lugares lejanos. Sin duda, las Cruzadas y las peregrinaciones religiosas fueron las causas más importantes por las que los europeos medievales dejaban sus lugares de origen y se iban a tierras lejanas y muchos de los objetos expuestos así lo muestran. Fue en esa época cuando se introdujo la tradición de representar a los Reyes Magos como africano, asiático y europeo, para simbolizar las diferentes etnias entonces conocidas. Y hablando de los Reyes Magos, ¿os han traído muchos regalos?


Libro con ilustraciones de animales exóticos
Estela que representa las Cruzadas
Biblia medieval. Os recuerdo que no existía la imprenta, 
así que este ejemplar es un incunable. 
Representación de un Rey Mago negro

Fresco que representa a Adán y Eva, una pieza interesante ya que apenas hay representaciones de desnudos en la Edad Media





Imágenes de las Termas de Juliano

El emperador Juliano

lunes, 5 de enero de 2015

Museo de Cluny I

Hace tiempo que quería hablaros de este maravilloso museo, uno de los más especiales que tiene París, y en el que, como es habitual en esta ciudad, es digno de ver por su colección y por el edificio que la alberga. Asentado sobre las termas de Juliano, en el siglo XIII fue residencia de los sucesivos abades de la Órden de Cluny y, posteriormente, de María Estuardo, reina de Escocia y reina viuda de Francia.



Imágenes del exterior

Crucería de la antigua capilla del convento

Los fondos del museo, procedentes en buena medida de una antigua colección familiar de objetos medievales y de iglesias y monasterios de toda Francia, se compone de piezas de cerámica, piedra, madera, metal, marfil, vidrio y tejidos. Podemos encontrar varias estatuas procedentes de la catedral de Nôtre-Dame o de Saint Denis, cerámicas españolas, estelas funerarias, muebles, juegos, vidrieras restauradas, enseres personales y todo tipo de objetos religiosos y civiles, incluida una impresionante colección de tapices en la que destacan los seis tapices llamados de la Dama del Unicornio, que representan los cinco sentidos y una alegoría del deseo.

Pintura que representa a hombres y mujeres orando

Coronas de los reyes visigodos

Cabezas de estatuas pertenecientes a la portada de Nôtre-Dame

Uno de los tapices de la Dama del Unicornio

Aderezo de marfil

Para ser sincera, debo decir que éste es uno de mis museos favoritos de París. En primer lugar, me encanta la historia, sobre todo, la medieval por lo que para mí es un lugar ineludible. Además, el museo no es muy grande así que se puede visitar en pocas horas y, como está muy céntrico, no se pierde tiempo en desplazamientos. Y, por último, las explicaciones de los carteles son sencillas y claras, no es necesario ser ningún experto para entender lo que se está viendo y, si se tiene alguna duda, el personal del museo es amable y accesible y contestará sin problema vuestras preguntas. Lo recomiendo absolutamente.

viernes, 2 de enero de 2015

El detalle del tren

De vuelta en París, después de la Navidad. Como algunos ya sabéis, utilizo el tren para viajar y, en esta ocasión, por un problema ajeno a SNCF (la compañía de ferrocarril francesa) mi tren llegó a su destino dos horas tarde. Al menos, entregaron a los pasajeros una comida de cortesía, poca cosa, pero está bien el detalle. ¡Feliz Año Nuevo!




martes, 23 de diciembre de 2014

¡Feliz Navidad!

He hablado mucho de la Navidad en este blog: de la decoración que está de moda, de las polémicas, de la decoración de las tiendas, de los mercadillos, de las luces en las calles...

Sólo faltaba poner una imagen del precioso nacimiento que decora el lateral de Nôtre-Dame.
¡Feliz Navidad!




domingo, 21 de diciembre de 2014

Los mayas

Una de las exposiciones que más expectación han despertado en París es la que el museo Quai Branly dedica a la cultura maya. Se llama Mayas, un tiempo sin fin y muestra diferentes aspectos de la cultura maya desde la vida cotidiana hasta los ritos sagrados pasando por su organización social y, muy especialmente, su concepción del tiempo, de ahí el nombre de la exposición. Como muchos pueblos precolombinos, los mayas creían que el tiempo no era lineal sino en espiral, es decir, una serie de ciclos que se repetían. Para ellos, el tiempo era el movimiento del espacio. Como grandes astrónomos que eran, habían calculado las órbitas de Mercurio, Venus y Marte y también los ciclos lunares, los eclipses y otros fenómenos. Inspirados por los olmecas, crearon calendarios y tablas de cálculo de gran perfección, más avanzadas que las que usaban los europeos en aquel momento. Muchos recordaréis que, según estos calendarios mayas, el mundo se iba a acabar el 28 de diciembre de 2.012 pero... no fue así. No sé de dónde salió esta idea pero sabiendo que ellos concebían el tiempo ciclícamente, el tema del fin del mundo no tiene sentido, como mucho se podría producir un cambio de época.

Los mayas también fueron una civilización muy avanzada técnica y científicamente. Sus construcciones como los palacios y las grandes pirámides, sus esculturas y los objetos artesanos (de los que aquí se exponen algunos) alcanzaron un importante grado de perfección. También crearon una sociedad compleja y muy estructurada en la que los sacerdotes y los ritos religiosos eran importantísimos. Uno de los aspectos más curiosos de la exposición es la descripción física de los mayas: cuando un bebé nacía, se le colocaban dos tablillas en el cráneo, una delante y otra detrás, para modificarlo y darle forma cónica; además se le colocaba un guijarro en la frente para provocar estrabismo. Más adelante, en la adolescencia se limaban los dientes y se realizaban escarificaciones y tatuajes. Entre estas deformaciones físicas rituales y los adornos realizados con plumas, piedras y metales, debían de tener un aspecto muy llamativo. ¿Qué pensarían los españoles cuando los vieran por primera vez?

En la exposición también vemos una reproducción de dos tumbas en las que se guardaban objetos cotidianos para la vida en el más allá (lo que también hacían los egipcios, los otros grandes constructores de pirámides). Otra parte de la muestra, nos enseña sus ritos más sangrientos como sacrificios humanos y autolesiones como ofrenda a los dioses. Vemos también un aro que se usaba en el juego de pelota, que no era sólo un espectáculo sino que también tenía significado religioso, y esculturas de dioses y objetos chamánicos.

Como se puede ver, en esta exposición se da una idea muy general de los mayas profundizando en algunos aspectos concretos pero sin resultar pesada ni larga, aunque se compone de más de 400 objetos. Además las explicaciones que se encuentran al inicio de cada sección son claras y directas, sin demasiados rodeos y sin perderse en detalles nimios. Por todo ello, recomiendo absolutamente esta exposición. Podéis disfrutarla hasta el 8 de febrero.


Estela de Kukulkán
Objetos cotidianos, a la izquierda un bote en forma de tortuga, a la derecha silbatos en forma de búho y pájaro

Máscara hiperrealista

Altar bicéfalo

Ruedas calendáricas

Aro del juego de pelota

Representación de un ojo divino: las franjas verticales representan las pestañas y la espiral, la pupila

viernes, 19 de diciembre de 2014

Lo importante son las personas

Cuando uno está lejos de casa vive situaciones inesperadas y sale adelante de maneras que no esperaba. Es maravilloso poder contar con gente al lado para compartir las alegrías y las penas, las decepciones, las ilusiones, las emociones, las soledades... Tener un pequeño cabo al que agarrarse cuando uno está perdido, una brújula que guía para seguir adelante, una luz que ilumina por encima de las sombras.

Mis ejemplos. Una mujer divorciada que durante un fin de semana cuida al hijo de tres años que su marido ha tenido con la segunda esposa. Una joven que se enamora perdidamente de un chico al que sólo ha visto en fotos. Una mujer que cruza un océano para que su marido cumpla sus sueños. Una periodista que da clases de español mientras espera el milagro de la vida sin perder la sonrisa. Una preciosidad de ojos verdes que conecta emocionalmente con otra chica a la que no conocía de nada. Una señora japonesa que, a pesar de la experiencia que acumula a lo largo de sus años, se sorprende y se ilusiona como una adolescente. Una publicista brasileña que siempre tiene maravillosos planes para realizar.

Todas ellas son mis chicas. Las chicas que me han hecho ser mejor persona y recuperar la esperanza en el ser humano que parecía haber perdido. Gracias a todas.


jueves, 18 de diciembre de 2014

Museo Picasso

Ha llegado la hora de hablar de un auténtico fenomeno de masas: el Museo Picasso. Después de cinco años de trabajos, por fin el museo abrió sus puertas el pasado 25 de octubre. Para el 2 de diciembre ya se habían contabilizado 100.000 visitantes, una cifra desorbitada teniendo en cuenta que el edificio donde se alerga es pequeño y el aforo, limitado a 650 personas. Por supuesto, los primeros días no se podía entrar en el museo sin entrada adquirida previamente aunque ahora han relajado un poco este criterio y se permite la compra en el momento para todos aquellos que tengan la paciencia y el tiempo libre para esperar dos horas. Si pensáis ir un fin de semana o festivo, os recomiendo reservar con bastante antelación. Otro consejo práctico es hacerse con una guía del museo antes de entrar porque el edificio está lleno de habitaciones pequeñas, las escaleras ocupan todo el espacio central y hay cinco niveles por lo que transitar por él no es fácil y os podéis dejar alguna sala sin visitar.

En mi opinión, merece la pena visitarlo pues se trata del centro que alberga mayor número de obras del artista malagueño, más de 400, y también obras de otros artistas. Y cuando hablo de obra no me refiero sólo a cuadros ya que Picasso siempre buscó nuevas vías de expresión más allá de la pintura. Aquí se encuentran esculturas en bronce, grabados, collage, cerámica, obras de carpintería... Además podemos ver curiosidades como estudios para sus cuadros, la silla de anea que utilizaba como paleta, fotografías...

Y hablando de fotografías, he subido unas cuantas porque tanto tiempo esperando la visita al museo, me entusiasmé. 

Parte exterior del museo

Colas enormes en la entrada

Escalera del edificio

Como de costumbre, las visitas guiadas forman tapones en las salas

La Celestina, una mis obras favoritas de Picasso y un tema recurrente en su obra
 
Retrato de Dora Maar

Guerra de Corea, una cuadro claramente inspirado en los Fusilamientos de Goya

No todo es pintura, aquí cerámica

Planchas de grabado con la historia de La Celestina. No vi ninguna explicación sobre la historia y dudo que la mayoría de franceses la conozcan.

Autorretrato

martes, 16 de diciembre de 2014

Mercadillos navideños

Una tradición muy arraigada en toda Europa y que parece que empieza a introducirse en España es la de los mercadillos navideños. Viene muy bien para que la gente salga y no se apalanque en casa a pesar del frío. En estos mercadillos, se puede ver de todo: desde artesanía a ropa pasando por juguetes y venta de comida. Pero los puestos que más éxito tienen son los de restauración. Se pueden ver enormes colas para comprar un perrito, un kebab, un vino caliente, un gofre, una crêpe, una docena de churros... sí, los churros tienen mucho éxito aunque a los franceses les cuesta pronunciar la palabra. También se venden porras y churros grandes rellenos de crema, chocolate, confitura... a estos dos productos los llaman chichi, palabra que a los españoles nos hace mucha gracia pero que en francés significa volante como el de los pliegues de las cortinas o el de los vestidos de flamenca.

El mercadillo de los Campos Elíseos está llenísimo de gente siempre. Las casetas blancas son bastante grandes así que los que allí trabajan no tendrán problemas de espacio para moverse. No así los visitantes que casi no pueden caminar entre la multitud, sobre todo, con comida en la mano. Aún con todo, vale la pena ir por el bullicio y la decoración tan bonita.



Imágenes de los Campos Elíseos. Vista de las casetas y dos productos muy típicos franceses: los canelés y el bocata de queso raclette.

Muy diferente es el mercadillo navideño de la Explanada de La Défense. Allí, entre las enormes torres de oficinas y el Arco, se levanta un mercadillo de productos artesanos muy cuco y decorado con mucho mimo, hasta hay alfombra roja. Hay muchos menos puestos de comida para consumir y más de comida para comprar y de objetos de decoración.




Varias imágenes del mercadillo de La Défense

Hay más mercadillos por todo París. Junto a la iglesia de saint Germain hay un mercadillo benéfico organizado por la propia iglesia y en el Barrio Latino hay varios puntos de puestos de comida con denominación de origen y productos artesanos. Muchos de ellos os los iréis encontrando al pasear.

lunes, 15 de diciembre de 2014

El monstruo de la Navidad

Si os comentaba aquí la glamurosa decoración de los escaparates de los almacenes Printemps y el interior de la Galerías Lafayette, hoy toca hablar de los monstruos navideños que decoran las vitrinas de estas últimas y que se han convertido en un reclamo muy popular. Como vais a comprobar en las imágenes, los de Lafayette han dejado de lado el glamour y se han centrado en los grandes protagonistas de las fiestas: los niños.






domingo, 14 de diciembre de 2014

Les Pipos

Una noche cualquiera cerca del Panteón. La rue Mouffetard por un lado, la zona de la Sorbona por el otro. Después de dar varias vueltas, entramos en un sitio que parecía un poco cutre: viejo, estrecho, dejado... Pero resulta que es toda una institución en París. Se llama Les Pipos y está situado en el 2 de la rue de l'Ecole Polytechnique. Su bodega es fantástica, los camareros son jóvenes y muy simpáticos y los platos salen rápidos de la cocina. Aquí he probado el mejor steak tartar de toda mi vida, un foie excelente, un queso sabrosísimo (Saint-Nectaire se llamaba), una selección de panes que sabían a pan de verdad y un vino superior. Volveré a probar más platos y vinos ricos. Y los fines de semana hay música en directo.